Samuel “N” y Josué Elogio “N”, alias “Viejito”, reconocieron que sabían del asesinato de Carlos Manzo con al menos 15 días de anticipación, de acuerdo con información oficial presentada por el Gabinete de Seguridad. Ambos fueron detenidos por homicidio calificado y lesiones calificadas, dentro de la investigación por el ataque armado que privó de la vida al alcalde de Uruapan, Michoacán, el pasado 1 de noviembre.
Las autoridades establecieron que los ahora detenidos participaron en la logística previa al crimen y mantuvieron comunicación con integrantes del grupo responsable de la ejecución. Especialistas en seguridad pública advierten que el caso vuelve a evidenciar la vulnerabilidad de autoridades municipales en regiones con alta presencia criminal, como ocurre en amplias zonas de Michoacán.
Estructura criminal en el caso del asesinato de Carlos Manzo
Durante una conferencia de prensa, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó que estas detenciones se suman a la captura previa de Jorge Armando “N”, alias “El Licenciado”, señalado como autor intelectual del asesinato de Carlos Manzo y presunto líder del grupo delictivo involucrado.
Asimismo, las fuerzas de seguridad detuvieron a Ricardo “N”, identificado como el encargado del traslado de los agresores tras el ataque. La lista de implicados incluye también a Jaciel Antonio “N”, alias “El Pelón”, señalado como reclutador, así como a Gerardo “N”, Flor “N” y Alejandro Baruc “N”, alias “K-OZ”, este último considerado jefe de una célula generadora de violencia relacionada con homicidios, extorsión y venta de droga en la región.
Intercambiaron información sobre el itinerario del alcalde
García Harfuch presentó el informe acompañado por el secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo; el secretario de Marina, Raymundo Pedro Morales; y el fiscal general de Michoacán, Carlos Torres Piña. En ese contexto, detalló que operativos federales realizados los días 8 y 9 de enero en Uruapan permitieron la detención de Samuel “N” y Josué “N”.
Las investigaciones de gabinete revelaron que ambos intercambiaron mensajes sobre los movimientos del alcalde. Esa información fue compartida con la célula criminal que ejecutó el ataque. Como parte de las diligencias, las autoridades realizaron tres cateos en inmuebles vinculados a los detenidos. Aseguraron droga y equipos de comunicación utilizados para coordinar la agresión.
Exfuncionario municipal filtró información clave
Samuel “N”, detenido el 8 de enero, se desempeñaba como director de Relaciones Públicas y Protocolo del Ayuntamiento de Uruapan. De acuerdo con la investigación, fue quien proporcionó datos precisos sobre los horarios y desplazamientos del alcalde, lo que permitió afinar la ejecución del ataque.
El informe oficial señala que Samuel “N” envió una fotografía y reportes en tiempo real sobre la concentración de personas en la explanada donde se encontraba el edil. Esa información llegó al chat del grupo encabezado por “El Licenciado”, coordinador de la célula responsable del asesinato. El detenido cuenta con antecedentes penales por lesiones dolosas en 2007 y robo a negocio en 2022.
Por su parte, Josué Elogio “N”, alias “Viejito”, se desempeñaba como taxista y fue capturado el 9 de enero. Ambos reconocieron durante los interrogatorios que conocían el plan del homicidio con dos semanas de anticipación, según confirmó el fiscal Carlos Torres Piña.
Operativos federales contra laboratorios clandestinos
En la misma conferencia, el Gabinete de Seguridad informó sobre acciones paralelas para debilitar estructuras criminales vinculadas a la violencia en distintas regiones del país. Elementos de la Secretaría de Marina, en coordinación con la SSPC, Defensa, FGR y Guardia Nacional, localizaron y neutralizaron laboratorios clandestinos de drogas sintéticas en Durango, Sinaloa y Michoacán.
En Carricitos, Durango, las autoridades aseguraron 1,150 litros y 695 kilos de precursores químicos. En Los Cedros, Sinaloa, decomisaron 750 kilos de droga terminada, además de insumos químicos. Finalmente, en La Escondida, Michoacán, localizaron un laboratorio con 9,700 litros y 500 kilos de precursores, así como equipo especializado.
Las autoridades subrayaron que estas acciones forman parte de una estrategia integral para frenar la violencia, combatir las economías criminales y evitar la impunidad en casos de alto impacto, como el asesinato de autoridades municipales.






