Las enfermedades hepáticas representan un problema significativo de salud pública en México. Son la quinta causa de muerte y la cuarta en términos de defunciones registradas en años recientes.
Especialistas del Instituto Nacional de Medicina Genómica (INMEGEN) afirman que el cuidado del hígado contribuye a proteger el intestino y el cerebro.
De acuerdo con el INEGI, durante el primer semestre de 2025, las enfermedades del hígado se posicionaron como la quinta causa principal de muerte en México.
Registraron 19 mil 517 defunciones preliminares, una cifra significativa del total de fallecimientos por causas de salud. En 2022, se reportaron más de 41 mil 890 decesos por estas afecciones, con alrededor de 25 mil atribuidos a cirrosis hepática y 15 mil relacionados con el consumo de alcohol.
Más del 60% de mexicanos tiene afección hepática
La prevalencia es alarmantemente alta: más del 60% de la población mexicana tiene algún grado de afección hepática, como hígado graso. Por lo tanto, el cuidado preventivo es urgente.
El grupo de Genómica de Enfermedades Hepáticas del INMEGEN considera que hígado, intestino y cerebro se comunican a través de la circulación sanguínea, el nervio vago y el sistema inmune.

El especialista Julio Isael Pérez Carreón subraya que estos tres órganos forman un eje funcional clave para la salud integral. Su cuidado conjunto es fundamental para prevenir enfermedades digestivas, hepáticas y neurológicas.
En consecuencia, recomienda mantener una alimentación saludable y balanceada, realizar ejercicio regular y evitar el consumo de alcohol.
El daño hepático sí puede revertirse
«Si actuamos a tiempo, el daño hepático se puede revertir y el organismo recupera su equilibrio«, afirmó Pérez Carreón. El equipo de Genómica de Enfermedades Hepáticas estudia cómo un hígado sano transita hacia cirrosis y cáncer hepático.
Entre sus hallazgos, destacan que pacientes con cáncer presentan menor expresión de proteínas como la INMT, que metaboliza neurotransmisores derivados del triptófano.

El doctor Isaac Aguirre Maldonado destacó que el hígado funciona como un gran escudo fisiológico.
Este órgano protege al organismo frente a la inflamación intestinal derivada de dietas poco saludables.
Los desbalances alimenticios, con el tiempo, pueden derivar en hígado graso y fibrosis hepática. Por lo tanto, el cuidado diario es clave para una mejor salud integral.
Principales padecimientos hepáticos en México
La cirrosis hepática es un daño crónico que lleva a cicatrización y fallo hepático. Es la principal causa de muerte por enfermedades hepáticas, con cerca de 42 mil fallecimientos anuales hacia 2022. Esto representa alrededor de 114 muertes diarias.
Las causas principales son el alcohol, la hepatitis C (36.2%) y la enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica (MASLD).
La MASLD es la acumulación de grasa en el hígado sin consumo significativo de alcohol. Afecta hasta al 42.5% de la población general, una de las tasas más altas del mundo. Se ha convertido en la primera causa de enfermedades hepáticas crónicas y pronto podría ser la principal para trasplantes. La obesidad, la diabetes tipo 2 y la hipertensión son sus principales factores de riesgo.
Las hepatitis virales B y C causan inflamación crónica y pueden llevar a cirrosis o cáncer hepático. La hepatitis C afecta a unas 600 mil personas en México.
El país ocupa el segundo lugar en Latinoamérica en prevalencia de hepatitis virales, con 1.6 millones de casos. La enfermedad hepática alcohólica, por su parte, representa una carga importante con 15 mil muertes anuales relacionadas.
Deficiencias en la atención del sector salud
A través de instituciones como la Secretaría de Salud y el IMSS, México ha implementado programas para detección y tratamiento. Sin embargo, persisten deficiencias que impactan la atención. Solo el 13% de las personas con hepatitis B y el 36% con hepatitis C han sido diagnosticadas globalmente, con tasas de tratamiento aún más bajas.

En México, aunque el diagnóstico y tratamiento de hepatitis C son gratuitos y universales, una porción significativa de los 600 mil casos permanece sin diagnosticar. Los tratamientos generan un costo elevado para pacientes e instituciones, exacerbado por la falta de recursos en atención primaria. En 2023, se registraron 19 mil 819 defunciones por enfermedades hepáticas.
Desafíos 2025-2026: MASLD, hepatitis C y prevención
En el contexto de 2025-2026, los desafíos en salud hepática en México se centran en el aumento de casos metabólicos y la persistencia de infecciones virales. La etiología de la cirrosis ha cambiado en la última década, con un incremento en casos por MASLD debido a factores genéticos, ambientales y el alza en obesidad y diabetes.
México busca eliminar la hepatitis C como problema de salud pública antes de 2030, con alianzas OPS/OMS y tratamientos gratuitos. Sin embargo, solo el 26% de los diagnosticados en América Latina acceden a tratamiento. La baja detección y acceso, junto con factores de riesgo en ascenso como sedentarismo y tabaquismo, agravan la salud hepática. Los especialistas hacen un llamado urgente a hábitos saludables como la dieta mediterránea para mitigar la EHEM.
Lee: El hígado graso afecta a la mitad de los adultos en México: IMSS






