El sarampión es una infección viral seria que no se limita a síntomas como fiebre y sarpullido, pues también puede provocar pérdida auditiva, a veces de forma permanente, advierten los especialistas.
La infección de oído u otitis media ocurre en aproximadamente uno de cada 10 casos y puede causar pérdida auditiva temporal y, en raros casos, permanente si se complica.
De acuerdo con la Secretaría de Salud, en las acciones para abatir el sarampión y sus complicaciones, del 1 de enero de 2025 al 13 de marzo de 2026, las instituciones que integran el Sector Salud aplicaron 30 millones 128 mil 312 vacunas en el país, como parte de la Estrategia Nacional para fortalecer la protección de la población.
En esta estrategia, la vacunación de niñas y niños de 6 meses a 12 años se mantiene como una prioridad, ya que se trata del grupo que requiere mayor protección para evitar contagios y reducir las cadenas de transmisión.
Por ello, se exhorta a madres, padres y personas cuidadoras a revisar las cartillas de vacunación y acudir a los servicios de salud para iniciar o completar los esquemas correspondientes.
¿Qué complicaciones pueden desarrollar las personas con sarampión?
Los especialistas señalan que las personas que contraen sarampión pueden desarrollar complicaciones en aproximadamente 30% de los casos.
La mayoría son leves, pero algunas son graves e incluso mortales, especialmente en niños pequeños, adultos mayores, mujeres embarazadas, personas desnutridas, con déficit de vitamina A o con el sistema inmunitario debilitado, como quienes tienen VIH, cáncer o reciben tratamientos inmunosupresores.
- Infección de oído. Otitis media. Ocurre en casi uno de cada 10 niños. Puede causar dolor y, en raros casos, pérdida de audición temporal o permanente.
- Diarrea, a veces con vómitos. Afecta a menos de una de cada 10 personas y puede llevar a deshidratación severa.
- Problemas respiratorios leves. Bronquitis, laringitis o crup, inflamación de las vías respiratorias.
Afectaciones graves
- Neumonía. Infección de los pulmones. La más común y peligrosa. Afecta hasta uno de cada 20 niños y es la principal causa de muerte por sarampión en niños pequeños. Puede ser viral, por el propio sarampión o bacteriana secundaria.
- Encefalitis. Inflamación del cerebro. Ocurre en aproximadamente una de cada mil. Puede provocar convulsiones, sordera, discapacidad intelectual, daño cerebral permanente o muerte.
- Ceguera. Más frecuente en niños con deficiencia de vitamina A, común en países con malnutrición.
- Otras menos comunes: Hepatitis, púrpura trombocitopénica, convulsiones o infecciones secundarias graves.
Complicaciones en grupos de alto riesgo
- En niños menores de 5 años. Mayor riesgo de neumonía, encefalitis y hospitalización.
- En adultos, especialmente mayores de 20-30 años. Complicaciones respiratorias y neurológicas más frecuentes que en niños mayores.
- Mujeres embarazadas. Riesgo de parto prematuro, bajo peso al nacer del bebé, aborto espontáneo o muerte fetal. La madre también puede tener complicaciones graves.
- Personas inmunodeprimidas. Neumonía grave a veces mortal; encefalitis más agresiva y mayor riesgo de muerte.
Complicaciones a largo plazo (raras, pero graves)
- Panencefalitis esclerosante subaguda (PEES o SSPE). Una enfermedad neurodegenerativa progresiva y casi siempre mortal que aparece años -incluso de 7-10 años- después de la infección por sarampión.
- Es más común en quienes se infectaron siendo muy pequeños. Causa deterioro mental, convulsiones, rigidez y parálisis.
- Amnesia inmunitaria: El sarampión debilita temporalmente el sistema inmune, aumentando el riesgo de otras infecciones durante meses o incluso años después de recuperarse.
Mortalidad
Entre uno y tres de cada mil niños infectados mueren por complicaciones, principalmente respiratorias o neurológicas, aunque en países con malnutrición o sin acceso a cuidados médicos la tasa es mucho más alta.
Las autoridades señalan que el sarampión es totalmente prevenible con la vacuna triple viral, que se administra en dos dosis y es muy segura y efectiva. La mejor forma de evitar estas complicaciones es vacunarse.
En caso de presentar síntomas, como fiebre alta, tos, moqueo, ojos rojos y sarpullido o se estuvo en contacto con un caso, se debe consultar de inmediato al médico.
El tratamiento es de soporte (hidratación, vitamina A en algunos casos, antibióticos para infecciones bacterianas secundarias), ya que no existe un antiviral específico contra el virus del sarampión.
Los especialistas señalan que, aunque comúnmente se asocia con síntomas como fiebre alta, tos, congestión nasal, ojos enrojecidos y una erupción cutánea, sus efectos pueden ir más allá de estas manifestaciones visibles.
En algunos casos, el virus puede afectar diferentes órganos y sistemas del cuerpo, incluido el sistema auditivo.
“La pérdida de audición es una de las complicaciones menos conocidas de esta enfermedad viral, pero puede tener consecuencias importantes, especialmente en la infancia”, dijo Gonzalo Covera, director del Instituto Mexicano de Otología y Neurotología S.C. (IMON), organización médica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la salud auditiva con más experiencia en el país.
El sarampión es una causa reconocida de pérdida auditiva causada por virus, y puede ser por afección directa del virus al oído interno, o por complicaciones del sarampión.
Cuando el virus ataca al oído interno, también puede causar vértigo y nausea. En estos casos la afección puede ser tratable, pero no siempre, dejando como secuela pérdida auditiva en uno o ambos oídos.
Otitis media
El sarampión con frecuencia conduce a otitis media, que es una infección bacteriana que aparece por el daño inicial causado por el virus.
En estos casos también puede ser reversible si se trata a tiempo, pero hay casos en los que deja daño permanente, o progresa a otros problemas como timpanoesclerosis, perforación timpánica o colesteatoma, afecciones del oído medio que requieren cirugía y no siempre se logra corregir la pérdida auditiva.
En algunos casos, personas vacunadas pueden infectarse, pero se reduce mucho la severidad de la infección, evitando todas estas secuelas.
Cuando un niño o adulto adquiere una infección por sarampión, ya sea que esté vacunado o no, debe estar vigilante de la aparición de síntomas auditivos.
Estos pueden incluir sensación de oído tapado, aparición de acúfeno (ruido en los oídos), mareos, vértigo, nausea, vómito, salida de secreción por el oído, dolor de oído.
Cualquiera de estos síntomas son motivo de acudir con un especialista, ya sea otorrinolaringólogo o neuro-otólogo, para iniciar tratamiento en forma temprana y tratar de evitar o reducir las secuelas.
El sarampión puede ser una causa viral directa de daño coclear o facilitar la aparición de otitis media y meningitis, causando pérdida auditiva infantil además de otras secuelas neurológicas.
La vacunación es esencial para evitarlo y en caso de aparición de los primeros síntomas de afección del oído, el tratamiento debe realizarse en tiempo y forma, a través de un especialista.
Acciones coordinadas en México
La Secretaría de Salud resaltó las acciones coordinadas de instituciones del Sector Salud -IMSS, ISSSTE, IMSS-Bienestar, Pemex, Secretaría de la Defensa Nacional y Secretaría de Marina- para ampliar la cobertura de vacunación en todo el territorio nacional.
La vacunación está dirigida principalmente a niñas y niños de 6 meses a 12 años que no cuenten con alguna dosis o requieran completar su esquema o refuerzo.
Asimismo, para personas de 13 a 49 años que no se han vacunado contra el sarampión o no completaron su segunda dosis, y que residen en Jalisco, Sinaloa, Ciudad de México, Colima, Nayarit, Tlaxcala, Durango, Puebla, Chihuahua, Aguascalientes, Tabasco y Sonora.
Para conocer el centro de vacunación más cercano, la población puede consultar la plataforma dondemevacuno.salud.gob.mx o comunicarse al 079, donde se brinda orientación gratuita.
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