¿Sirve el etiquetado frontal para prevenir la obesidad infantil?
La SEP llama a educar en escuelas sobre el significado de los sellos. México lidera el índice mundial de obesidad infantil y podría empeorar para 2035
El sistema de etiquetado frontal en alimentos y bebidas procesadas —con sellos que advierten sobre ingredientes críticos como azúcares, sodio, grasas trans y saturadas— es una de las estrategias más utilizadas para prevenir enfermedades relacionadas con la mala alimentación. En México, el problema es grave: de acuerdo con UNICEF, el país lidera los índices mundiales de obesidad infantil y se estima que para 2035, un porcentaje aún más alto de niñas y niños tendrá sobrepeso si no se toman medidas urgentes.
Frente a este panorama, el secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, hizo un llamado a las comunidades escolares y a las familias mexicanas a informarse y educar sobre el significado del etiquetado frontal, con el objetivo de promover decisiones alimentarias más saludables.
Desde sus redes sociales, el funcionario invitó a sumarse a la campaña «Vive saludable, vive feliz», impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, para crear la generación más saludable en la historia de México.
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¿Qué dice la OPS sobre los sellos?
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) afirma que este tipo de etiquetado es una herramienta educativa eficaz, diseñada para informar rápidamente sobre productos con exceso de nutrientes críticos. La intención es que las personas comprendan los riesgos asociados al consumo excesivo de ciertos ingredientes y tomen decisiones más informadas al comprar.
“Alrededor del 44% de las muertes en América —unos 3.1 millones— se deben a hipertensión, hiperglucemia y obesidad”, advierte la OPS.
“Estos factores están directamente relacionados con dietas basadas en alimentos ultraprocesados, altos en azúcares, grasas y sodio”.
🔗 OPS sobre etiquetado frontal
¿Qué incluye el etiquetado en México?
En México, el etiquetado frontal se basa en cinco sellos octagonales con las siguientes advertencias:
- Exceso de calorías
- Exceso de azúcares
- Exceso de sodio
- Exceso de grasas saturadas
- Exceso de grasas trans
Además, hay dos leyendas precautorias:
“Contiene edulcorantes. No recomendable en niños” y
“Contiene cafeína. Evitar en niños”.
Para productos con envases pequeños, los sellos se unifican con una cifra: por ejemplo, “3 sellos”, lo cual permite identificar rápidamente cuántos ingredientes de riesgo contiene el alimento.
Combatir la epidemia desde las aulas
La Secretaría de Educación Pública considera que el conocimiento sobre el etiquetado debe ser parte de una estrategia nacional de prevención que comience en las escuelas. La SEP insiste en que la educación alimentaria no solo debe estar en los hogares, sino también en el corazón de la política pública.
El reto es mayúsculo: la obesidad infantil no ha disminuido en los últimos años y se relaciona con enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión y problemas cardiovasculares desde edades tempranas.
La alimentación no puede dejarse a la publicidad, dicen expertos, sino que requiere un entorno regulado y conocimiento accesible para todas y todos.
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