La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reafirmó este jueves en la conferencia matutina que la iniciativa para reducir la jornada laboral semanal de 48 a 40 horas no representará un golpe a la economía nacional y está diseñada para generar “beneficios para el trabajador y una mejor distribución de la riqueza”.
“El objetivo es que no tenga impactos económicos en el país, pero que tenga el beneficio para el trabajador y que se distribuya más la riqueza en el país”, dijo la mandataria desde Palacio Nacional, subrayando que se trata de una reforma pensada para equilibrar la vida laboral y familiar sin sacrificar la competitividad productiva.
La reforma, promovida por el Ejecutivo y respaldada por el Congreso de la Unión, marca un cambio histórico en el mercado laboral mexicano.
Tras su aprobación en lo general y en lo particular por la Cámara de Diputados con 469 votos a favor, la reforma ahora será analizada por las legislaturas estatales antes de su promulgación definitiva.
Sheinbaum recordó que la reducción de la jornada será gradual, empezando en enero de 2027 con dos horas menos y progresando cada año hasta alcanzar las 40 horas en 2030.
“Estamos dando pasos responsables para que el país se adapte y podamos consolidar este avance sin que se genere ninguna perturbación en la economía”, señaló.
La reforma constitucional también establece que los salarios y prestaciones no disminuirán, y que las horas extraordinarias continuarán garantizadas, aunque con nuevos límites y pagos adicionales según la ley.
Sheinbaum afirmó que esta transformación coloca a México en sintonía con tendencias internacionales de bienestar laboral y responderá a demandas sociales históricas.
“Se trata de dignificar el trabajo y mejorar la calidad de vida de las familias mexicanas”, concluyó.
Lee también: Adelanta Monreal voto a favor de reforma electoral






