El nanosatélite K’OTO, de creación universitaria, orbitará la Tierra, capturará imágenes del territorio nacional y monitoreará volcanes como el Popocatépetl, informó Rafael Guadalupe Chávez Moreno.
El CubeSat K’OTO, chapulín en otomí, fue desarrollado y probado por científicos de la Facultad de Ingeniería (FI) de la UNAM, campus Juriquilla, podría ser lanzado desde la Estación Espacial Internacional en diciembre de 2026, según lo previsto.
El jefe de la Unidad de Alta Tecnología de dicha entidad académica, Rafael Guadalupe Chávez Moreno, dijo que el dispositivo fue creado para pruebas en Japón y su posterior lanzamiento a través de la Agencia Espacial Japonesa (JAXA), en colaboración con ese país, una vez que apruebe la tercera y última fase de su desarrollo (actualmente en proceso).

Satélite miniaturizado con forma cúbica
El nanosatélite K’OTO tomará fotografías del territorio nacional en el espectro visible a baja y mediana resolución, así como monitoreará la actividad de volcanes, como el Popocatépetl, para transmitir los datos a tierra usando bandas de radioaficionado, abundó.
Estudiantes, hombres y mujeres, y profesores de la UNAM lo crearon con apoyo de la Secretaría de Desarrollo Sustentable de Querétaro. Se estima que tenga un funcionamiento o vida útil de 12 a 18 meses en órbita.
Chávez Moreno detalló que K’OTO es un nanosatélite miniaturizado con forma cúbica y base de 10x10x10 centímetros, con un peso aproximado de 1.3 kilogramos, el cual cuenta con sistemas de estabilización y control de orientación para sus dos cámaras a bordo.

Se utiliza por universidades para investigación
Tiene un estándar de diseño; su estructura es escalable en cubos y se utiliza por universidades para investigación, educación, demostraciones tecnológicas y observación terrestre, operando principalmente en órbita terrestre baja.
Se busca generar tecnología propia y formar nuevas generaciones de especialistas en ingeniería aeroespacial. Destacó que un satélite artificial es un vehículo espacial, tripulado o no, que se coloca en órbita alrededor de la Tierra o de otro astro; lleva aparatos para recabar información y transmitirla.

Raíces nacionales
K’OTO significa saltamontes o chapulín en otomí, lengua indígena abundante en Querétaro, entidad mexicana donde se desarrolla el dispositivo. El nombre hace honor a las raíces nacionales y simboliza el salto tecnológico que este proyecto significa para la Universidad.
Igualmente, el proyecto incluye alianzas para pruebas de certificación y lanzamiento vía JAXA con:
- La Agencia Espacial Mexicana (AEM).
- El gobierno de Querétaro.
- El Kyushu Institute of Technology (Kyutech) de Japón.
En conclusión, representa la nueva generación de tecnología espacial universitaria de México, precursora de futuras misiones de la FI, como:
- El nanosatélite KuauhtliSAT.
- Ixaya, un plan satelital del PEU cuyo objetivo es generar una alerta temprana de incendios en nuestro país.
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