Los obispos de México, reunidos en la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), emitieron un comunicado para expresar su solidaridad con la Iglesia y los venezolanos. El documento, firmado por el presidente y el secretario general del organismo, manifiesta el apoyo a los obispos, clérigos y fieles laicos de ese país. Además, extiende este apoyo a todo el pueblo venezolano en lo que denomina un «tiempo de prueba».
La declaración oficial hace propias las palabras del Papa León XIV, quien pidió priorizar el bien del pueblo venezolano sobre cualquier otra consideración. En consecuencia, los obispos mexicanos urgieron a respetar la soberanía nacional y a observar las exigencias constitucionales. También llamaron a superar toda violencia y a emprender caminos concretos hacia la justicia y la paz.
Llamado a respetar derechos humanos y trabajar por los más pobres
El comunicado subraya la necesidad imperante de respetar los derechos humanos y civiles de todos los venezolanos. Asimismo, exhorta a trabajar unidos por un futuro de estabilidad y concordia nacional. De manera especial, pide dirigir la atención hacia los sectores más pobres y vulnerables de la población.
La Iglesia mexicana reiteró que la comunidad católica en Venezuela no está sola en este momento difícil. En comunión con el CELAM, aseguró que acompaña a sus hermanos en la oración y la esperanza. Finalmente, los obispos expresaron su convicción de que Dios se hace presente donde hay verdad, justicia y misericordia.

Encomienda a los santos patronos y santas locales
Los prelados encomendaron este periodo de dificultad a la intercesión de la Virgen de Coromoto, patrona de Venezuela. También invocaron la ayuda de san José Gregorio Hernández y de la Madre Carmen Rendiles, figuras veneradas en el país. Por lo tanto, confiaron en que estos intercesores acompañen a la nación hacia la paz y la reconciliación.
El documento oficial lleva la firma del obispo de Cuernavaca, Ramón Castro Castro, como presidente de la CEM. También lo suscribió el obispo auxiliar de México, Héctor M. Pérez Villarreal, en su calidad de secretario general. El comunicado concluye con la frase «Unidos en la oración y la caridad de Cristo», reforzando el mensaje de solidaridad espiritual.






