Los Maestros oaxaqueños organizados en la Sección 22 de la CNTE emitieron un pronunciamiento en el que condenan la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela. En el documento expresaron su repudio categórico al ataque que Estados Unidos lanzó esta madrugada en Venezuela, acción que culminó con la detención del presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores. Para el magisterio oaxaqueño, lo ocurrido no es un episodio aislado, sino un ataque directo a la soberanía latinoamericana.
El sindicato calificó la operación como una agresión contra la autodeterminación de los pueblos, un golpe que —afirman— se inscribe en una ofensiva regional y global destinada a quebrar cualquier proyecto político que no se subordine al orden neoliberal impuesto por el capital transnacional. Según su comunicado, esta intervención militar confirma que Estados Unidos sigue actuando como potencia tutelar, decidiendo por la fuerza el destino de naciones enteras.
La Sección 22 rechazó toda forma de injerencia extranjera en los asuntos internos de Venezuela y denunció que la intervención militar se suma a un largo historial de bloqueos económicos, sanciones unilaterales y guerra mediática. Estas medidas —señalan— se justifican con discursos de “democracia” y “derechos humanos”, pero en realidad buscan someter a los pueblos, desestabilizar procesos internos y abrir paso al saqueo de recursos naturales y estratégicos.
La autodeterminación no se negocia
El magisterio democrático sostuvo que la autodeterminación es un derecho histórico irrenunciable. Recordó que ningún país tiene autoridad moral para imponer castigos colectivos, ni para utilizar sanciones económicas como herramientas de presión que recaen, sobre todo, en las clases trabajadoras.
La Sección 22 subrayó que las sanciones aplicadas contra Venezuela durante más de dos décadas no han debilitado a los gobiernos, sino que han golpeado directamente a la población, afectando el acceso a condiciones de vida dignas y vulnerando derechos sociales fundamentales. En ese sentido, expresó su solidaridad con el magisterio venezolano y con todos los trabajadores que defienden la educación pública en medio de la crisis.
Advertencia para América Latina
El comunicado advierte que lo ocurrido en Venezuela puede repetirse en cualquier país de la región. Señala como amenazas reales la criminalización de la protesta social, el uso de las crisis para recortar derechos y la imposición de modelos educativos mercantilizados que buscan convertir la educación en un negocio.
Maestros oaxaqueños condenan la intervención y convocan a la unidad continental
Finalmente, la Sección 22 llamó a fortalecer la unidad de los pueblos latinoamericanos frente a la ofensiva imperial. Pidió consolidar la solidaridad entre trabajadores de la educación del continente y defender la educación pública como un derecho social, no como mercancía. Reafirmó que la organización de base es la herramienta fundamental de resistencia ante cualquier intento de intervención o despojo.







