Plan B electoral divide a aliados de Morena: PT advierte riesgos, PVEM cierra filas
La discusión del Plan B de reforma electoral ya no solo enfrenta a oficialismo y oposición. Ahora, las diferencias aparecen dentro del propio bloque gobernante.
En la Cámara de Diputados, el Partido del Trabajo (PT) encendió alertas sobre los efectos de empatar la revocación de mandato con la elección de 2027, mientras el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) respaldó sin reservas la propuesta de la presidenta Claudia Sheinbaum.
PT advierte “riesgo de Estado” por inestabilidad
El coordinador del PT, Reginaldo Sandoval, fue directo: el diseño planteado puede abrir un escenario de inestabilidad política.
“Te lleva a que puedas tener presidentes de tres años. El día que inicia su gobierno, inicia la campaña para sacarlo”, sostuvo.
Para el legislador, no se trata de un ajuste menor, sino de un posible “riesgo de Estado”, al introducir incertidumbre permanente en el ejercicio del poder.
Además, advirtió que permitir que la persona en el cargo promueva su propia revocación podría distorsionar la competencia política. “Genera inequidad”, resumió.
El PT no ha fijado una postura definitiva. Sandoval explicó que el análisis quedó en manos del Senado, donde su bancada revisa a fondo el contenido de la reforma.

Revocación en 2027: el punto de quiebre
El principal foco de tensión está en un punto específico: empatar la revocación de mandato con la elección intermedia de 2027.
Para el PT, ese cruce no es menor. Implica mezclar una herramienta de control ciudadano con una contienda electoral, lo que puede alterar su naturaleza.
Aun así, el partido no rechaza la revocación en sí. Su objeción está en el calendario.
“Que se haga, sí. Pero no el mismo día de la elección”, planteó Sandoval.
PVEM respalda sin matices a Sheinbaum
Del otro lado, el PVEM no muestra fisuras. Su coordinador, Carlos Puente, confirmó que su bancada acompañará el Plan B en todos sus términos, incluida la posibilidad de que la presidenta participe activamente en el proceso de revocación.
“Vamos a acompañar a la presidenta al ciento por ciento”, afirmó.
Puente defendió el mecanismo como una herramienta democrática y minimizó los riesgos señalados por sus aliados. A su juicio, permitir que la mandataria se someta a ese ejercicio fortalece la relación con la ciudadanía.

Cohesión oficialista, pero con tensiones internas
El contraste entre ambas posturas revela una tensión que hasta ahora se mantenía contenida dentro del bloque oficialista.
Mientras el PVEM apuesta por cerrar filas, el PT introduce matices que obligan a revisar el diseño de la reforma, al menos en uno de sus puntos más sensibles.
El debate ya no es solo técnico. Es político: cómo equilibrar un mecanismo de participación ciudadana sin alterar las reglas de competencia ni abrir escenarios de inestabilidad.
Plan B electoral: la discusión que apenas comienza
El Plan B avanza en el Senado, donde se definirá si estas advertencias se traducen en cambios o quedan como reservas sin efecto.
Por ahora, el mensaje es claro: la reforma que buscaba consolidar al bloque oficialista empieza a mostrar sus primeras grietas desde dentro.
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