Tras lamentar el reciente accidente ocurrido en la refinería de Dos Bocas, en el que perdieron la vida cinco personas, el coordinador de los diputados del PRI, Rubén Moreira, acusó que la obra se trata de un monstruo caro, opaco y peligroso.
“Dos Bocas es hoy un símbolo del fracaso de la política energética del gobierno de Morena. Se construyó un monstruo que no sirve para nada”, afirmó el legislador.
Moreira señaló que esta tragedia confirma lo que especialistas, ambientalistas y expertos advirtieron desde su inicio: se trata de un proyecto mal planeado, costoso e ineficiente.
Sobrecostos
El exgobernador de Coahuila subrayó que este proyecto, anunciado inicialmente con un costo de 8 mil millones de dólares, ha superado ya los 24 mil millones, triplicando su presupuesto original, sin transparencia sobre su operación ni resultados.
“Existe una opacidad tremenda: nadie sabe con certeza cuánto está produciendo la refinería. Se prometieron 340 mil barriles diarios para 2023, pero apenas se alcanzan alrededor de 104 mil barriles, muy por debajo de lo esperado”, puntualizó.
Advertencias ignoradas e impacto ambiental
Moreira recordó que desde el inicio hubo advertencias sobre su ubicación.
Ambientalistas denunciaron la destrucción de manglares y señalaron que la refinería fue construida en una zona propensa a inundaciones. De hecho, precisó, la primera inundación ocurrió en agosto de 2021, antes de su conclusión formal, evidenciando fallas estructurales y de planeación.
El parlamentario destacó que la invitación original a empresas internacionales para construir la refinería de Dos Bocas quedó desierta, ya que consideraron inviable realizarla con el presupuesto y en el tiempo planteado. A pesar de ello, dijo, el gobierno decidió continuar el proyecto sin sustento técnico suficiente.
Crisis en la política energética
En materia energética, el exgobernador de Coahuila advirtió que México enfrenta una crisis derivada de decisiones equivocadas: se abandonó la reforma energética, se frenó la exploración de nuevos yacimientos y se dejó de invertir en el mantenimiento de refinerías existentes.
“Hoy producimos menos petróleo, importamos más gas, más del 75% del que consumimos, y dependemos cada vez más del exterior”, señaló. Además, consideró que la falta de certeza jurídica, los cambios en las reglas y un entorno poco confiable han alejado a los inversionistas.
Moreira subrayó que México está ante un problema grave: se construyeron obras sin sustento, se ignoraron las advertencias y hoy paga las consecuencias. “Dos Bocas no solo es un fracaso financiero, es también un riesgo operativo y humano”, concluyó.






