Por Lilia Benkyey y Aarón Cruz Foto: Sofía Salgado
Bajo la bandera de la modernización rumbo a la Copa Mundial de la FIFA 2026, el Gobierno de la Ciudad de México ha puesto en marcha la maquinaria administrativa y física para la construcción de la Línea 14 del Trolebús, que conectará Ciudad Universitaria con el CETRAM Huipulco y el Estadio Azteca. Sin embargo, en las calles de los Pedregales de Coyoacán, la obra avanza en medio de una profunda contradicción: mientras las autoridades niegan en campo tener los planos a la mano y diversas dependencias se declaran «incompetentes» para entregar información, los contratos millonarios ya han sido firmados y adjudicados.

La contradicción financiera: «No hay obra» vs. 195 millones aprobados
A pesar de que el Servicio de Transportes Eléctricos (STE) aseguró en el oficio DG-DET/0163/2026 que «no se cuenta con proyectos, obras o acciones específicas planeadas con motivo de la Copa Mundial de Futbol de la FIFA 2026», documentación interna de la Secretaría de Obras y Servicios (SOBSE) revela que la infraestructura es financiada, precisamente, con recursos de promoción turística.
El oficio CDMX/SOBSE/DGAF/28-07-2025/13, fechado el 28 de julio de 2025, confirma que el Comité Técnico del Fondo Mixto de Promoción Turística aprobó el acuerdo CT-FMPTCDMX-030/05/2025, asignando una partida presupuestal específica:
- $195,710,000.00 destinados exclusivamente al proyecto «Trolebús línea 14 Ciudad Universitaria – CETRAM Huipulco».
- Este monto se suma a otros $209,300,000.00 aprobados para la remodelación de estaciones del Tren Ligero, sumando un paquete de inversión de más de 405 millones de pesos en la zona de influencia del Estadio Azteca.

LEER: Pobreza laboral cae a mínimo histórico en México al cierre de 2025

Contratos firmados y empresas ganadoras
La ejecución del presupuesto ya tiene beneficiarios legales. Mediante la Licitación Pública Nacional OTLP-DEPE-L-010-2025, la Dirección General de Obras para el Transporte adjudicó el contrato principal de obra civil:
- Empresa ganadora: Elite Ingeniería Civil, S.A. de C.V.
- Monto del contrato: $157,344,531.45.
- Periodo de ejecución: Los trabajos están programados para realizarse en 107 días naturales, iniciando el 15 de diciembre de 2025 y concluyendo el 31 de marzo de 2026.
Previamente, el diseño de la obra fue encargado a la empresa Intersección Arquitectos, S.A. de C.V., mediante el contrato DGOT-AD-L-5-007-2025 firmado el 4 de septiembre de 2025, por un monto de 7,812,650.67 (IVA incluido) para la elaboración del «Proyecto Ejecutivo».
La confesión en campo: «No tiene el nombre»
A pesar de la existencia de estos contratos y del documento entregado a Intersección Arquitectos para generar el Proyecto Ejecutivo, en las asambleas vecinales la información técnica brilla por su ausencia.
Durante un ríspido encuentro en la vía pública documentado en video, los vecinos confrontaron a los funcionarios de la Secretaría de Gobierno y de Servicios Urbanos exigiendo ver los planos y conocer a los responsables de la obra. Ante la presión para que identificaran a la empresa constructora o mostraran el proyecto, la respuesta fue el silencio o la evasiva.
En la grabación se evidencia el momento en que una Arquitecta de la Dirección General de Servicios Urbanos, quien defendía la instalación de luminarias, es cuestionada directamente sobre la falta de información técnica y de los proveedores con los que supuestamente trabaja.
«Mi compañero les hizo una pregunta que si sabían cuál era el nombre de la de los proveedores o no… pero ustedes lo deberían saber, eso sí lo deberían saber, y la arquitecta porque se supone que con ellos está trabajando. Le responde por transparencia, no tiene el nombre».
Esta incapacidad de los funcionarios en campo para entregar el proyecto ejecutivo o siquiera nombrar a las empresas adjudicadas (cuyos contratos son públicos en Gaceta) refuerza la sensación de opacidad denunciada por los colonos.

Inviabilidad técnica: «Un camión grande en embudos»
El rechazo vecinal se centra en la geometría de las calles. Rodrigo, vecino de 57 años de la colonia Ajusco, explicó la imposibilidad física de la ruta planteada:
«La información que nos dan es vaga… dicen que va a bajar por San Jorge, pero esta calle, hasta el final, se vuelve un embudo donde prácticamente nada más pasa un carro… ¿cómo meter ahora sí que un camión grande en embudos?».
Los residentes advierten que calles como San Alejandro, Papalotl y San Jorge no cumplen con el ancho necesario (menos de 14 metros) para un transporte masivo, poniendo en riesgo a los peatones en una zona de alta densidad escolar.
«Aquí están expuestos los niños… en Nezahualpilli y Coras es un auge de niños a la hora pico».

Afectaciones colaterales: Comercio y «Senderos Seguros»
La ejecución de obras alrededor del Estadio Azteca ha generado impactos inmediatos. Comerciantes locales reportan una caída del 10% en sus ventas debido a los cierres viales y el polvo. Asimismo, los residentes se quejan de trabajos nocturnos con maquinaria pesada: «El taladro ha estado toda esta semana durante la noche, es taladro, taladro, taladro».
Un conflicto paralelo surgió con la instalación de luminarias a ras de suelo («cerillos») como parte de las obras complementarias. Mientras una arquitecta de Servicios Urbanos defendió técnicamente su instalación para iluminar zonas peatonales oscuras, los vecinos exigieron luminarias aéreas, argumentando que en banquetas estrechas los dispositivos obstruyen el paso en las angostas banquetas.

El ‘Peloteo’ administrativo por la información
Al solicitar información técnica detallada (mecánica de suelos, impacto ambiental, proyecto ejecutivo) a través de la Plataforma Nacional de Transparencia, sobre los trabajos del Trolebús, dependencias como la Alcaldía Coyoacán, la PAOT, el ORT y la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos se declararon incompetentes o remitieron las solicitudes a otras instancias, generando un círculo burocrático sin respuestas sustantivas.
Proyecto Ejecutivo, la Mecánica de Suelos o los estudios de riesgo por la red de gas natural:
- La Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil (SGIRPC) respondió que «carece de atribuciones para proporcionar la información solicitada o para intervenir en temas de la naturaleza que describe el ciudadano», sugiriendo acudir al STE.
- La Secretaría de Desarrollo Económico (SEDECO) se declaró incompetente y remitió a Semovi y STE.
- La Secretaría de Planeación y Ordenamiento Territorial también se declaró incompetente, redirigiendo al STE.
- El Organismo Regulador de Transporte (ORT) afirmó que la obra civil no es de su competencia y remitió a STE.
Este «peloteo» de responsabilidades contrasta con la realidad de las calles, donde maquinaria pesada ya realiza excavaciones para los postes que sostendrán la infraestructura del futuro Trolebús, lo más llamativo es que casi todas las instancias remiten a Servicio de Transportes Eléctricos (STE), que señala no tener ningún documento, pero la situación de opacidad aumenta, porque han sido los mismos vecinos que han pedido información y hasta el cierre no se les ha entregado nada y la Secretaría de Obras y Servicios (SOBSE) se ha dedicado a mover los plazos de entrega de información.

LEER: Tras operativo contra “El Mencho”, Sheinbaum ofrece apoyo a víctimas

«No es imposición, es seguridad»
En un intento por calmar los ánimos y las protestas vecinales, José Alvarado, Director de Concertación Política, y Gerardo Martínez, de la Secretaría de Gobierno de la capital, han acudido a reuniones con los residentes. Ante los reclamos, Alvarado intentó justificar las obras (especialmente la iluminación y los senderos seguros) como una respuesta directa a peticiones previas de seguridad para los circuitos escolares.
“Si hubiera sido imposición lo hubiéramos hecho… Estamos aquí escuchándolos… La mayor exigencia de los vecinos fue la preocupación del circuito escolar”, afirmó Alvarado, negando autoritarismo durante una asamblea.
Por su parte, Martínez reiteró que el objetivo central es la seguridad y se comprometió a analizar las propuestas vecinales, aunque insistió en que la instalación de luminarias a ras de suelo (los «cerillos») es parte de un diseño técnico preestablecido.
Sin embargo, la desconfianza prevalece en la comunidad, tanto el Trolebús como las obras relacionadas con la preparación rumbo al Mundial 2026, son constantes los señalamientos de los vecinos que se hacen obras sin consultar a la población.
Los vecinos denuncian que nunca se les consultó específicamente sobre la entrada de la Línea 14 del Trolebús ni se les mostró un estudio de impacto ambiental claro. Una residente de la tercera edad que lidera las protestas expresó el sentir general ante la falta de información y el avance de la obra: “Jamás han pedido, al menos en mi domicilio, han tocado para que yo dé una respuesta”. Para ella y otros habitantes, la obra es una agresión a su calidad de vida justificada falsamente por el Mundial.
“¿Realmente creen que un turista va a venir, va a tomar el metro y se va a tomar el trolebús para venir al Estadio Azteca? Esto va más arriba, intereses mucho más arriba”, señaló Rodrigo, sugiriendo que la obra busca conectar zonas comerciales y hoteleras, no atender a la población local.
Mientras la fecha de entrega contractual (marzo de 2026) se acerca, la obra avanza sobre calles angostas y bajo la protesta de una comunidad que percibe el proyecto no como un beneficio de movilidad, sino como una amenaza a su entorno urbano impulsada por la inercia del Mundial.
LEER: ¿Cuánto cuesta ver a Shakira desde una terraza en el Zócalo durante su concierto gratuito?








