En el primer año de gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum se expidieron más de un millón 100 mil títulos y casi 800 mil cédulas profesionales, dio a conocer el titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Mario Delgado.
Esto refleja, dijo el funcionario, una tendencia sostenida de crecimiento impulsada por la digitalización de los trámites, la portabilidad de datos y la modernización de los sistemas de registro.
Más de la mitad son de mujeres
De las cédulas profesionales expedidas, 58% corresponde a mujeres, con una participación creciente en áreas históricamente masculinizadas como ingenierías, aeronáutica, ciencias ambientales y desarrollo tecnológico, lo que significa un cambio estructural en la composición del ejercicio profesional en el país.
El título y la cédula profesional son documentos esenciales para el ejercicio profesional en México, pues acreditan formalmente los conocimientos, competencias y habilidades adquiridas a lo largo de trayectorias educativas de licenciatura, posgrado y especialización.
Son una acreditación oficial de largo plazo, respaldada por el Sistema Educativo Nacional (SEN) y por los mecanismos de equivalencia de estudios realizados en el extranjero, lo que otorga certeza jurídica, reconocimiento institucional y validez social.
¿El gobierno ofrece otros complementos para el desarrollo profesional?
El titular de la SEP aseguró que la Dirección General de Profesiones (DGP) impulsa una transformación digital integral, orientada a la educación para toda la vida, con trámites accesibles, registros seguros y herramientas que consolidan al título y la cédula profesional como pilares del desarrollo profesional de las y los mexicanos en la era digital.
A su vez, el titular de la DGP, José Omar Sánchez Molina, informó que de 1945 a la fecha se han expedido más de 15 millones de cédulas profesionales, cifra que confirma que este instrumento no ha perdido vigencia y mantiene su relevancia como acreditación para el ejercicio profesional en los sectores público, privado y académico, así como en la movilidad internacional.
Dijo que uno de los avances más relevantes es la constancia de situación profesional, documento de doble verificación que a la fecha supera los 2.5 millones de descargas oficiales y permite a empleadores, instituciones y ciudadanía validar de forma segura los antecedentes profesionales en áreas como Derecho, Medicina, Contaduría, Psicología y otras especializadas.
Las trabas burocráticas
Pese a los esfuerzos de la SEP por digitalizar procesos, persisten los problemas en el trámite de titulación y la cédula profesional en México, según reportes recientes y quejas comunes, que se centran en aspectos burocráticos, técnicos y estructurales.
Muchas instituciones tardan meses en procesar y enviar la documentación a la SEP. Por ejemplo, en la UNAM hay retrasos crónicos en la emisión de títulos digitales, lo que afecta a egresados que necesitan el documento para trabajar o continuar estudios.
En la Universidad del Bienestar Benito Juárez también reportan demoras en la entrega y registro oficial de títulos, impidiendo el ejercicio profesional, mientras que en universidades en línea como UNIR México, las quejas son por falta de comunicación oportuna con departamentos de titulación.
En la Cédula Profesional
Los afectados señalan dificultades técnicas en la plataforma digital, pues el trámite es electrónico vía gob.mx y los usuarios enfrentan errores como incompatibilidades con navegadores; por ejemplo, Chrome requiere actualizaciones específicas y también hay problemas al descargar el documento o fallos en la validación de Captcha.
Además, se requiere e.firma del SAT y su obtención puede ser un obstáculo si no se tiene.
También hay casos de irregularidades, como información falsa en títulos, que pueden llevar a la cancelación de la cédula. En 2020-2021, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) detectó 34 emisiones irregulares en la SEP y políticas gubernamentales han obstaculizado el proceso en años recientes.
Ello, aunado a que, si la institución educativa pierde reconocimiento oficial, la cédula puede invalidarse.
Hay quejas por falta de validez o emisión, pues algunos egresados reportan que sus títulos electrónicos no están registrados correctamente, lo que impide la emisión de la cédula incluso años después de la titulación.
Consecuencias y barreras adicionales
- Impacto laboral y legal. No tener la cédula limita oportunidades de empleo, especialmente en profesiones reguladas como Medicina o Derecho, y puede considerarse un delito ejercer sin ella, lo que afecta la credibilidad y genera costos indirectos, como la necesidad de viajar a Ciudad de México para trámites presenciales en algunos casos.
- Costos y accesibilidad. Aunque el trámite es gratuito en algunos aspectos, hay pagos por duplicados o validaciones y la dependencia de herramientas digitales excluye a quienes no tienen acceso a Internet o e.firma.
Lee: Sindicatos universitarios y de educación media superior exigen presupuesto para salarios dignos






