El Gobierno de México prepara el envío de ayuda humanitaria a Cuba en los próximos días y, en paralelo, busca una salida diplomática para reactivar el suministro de petróleo a la isla sin comprometer la relación comercial con Estados Unidos, en un contexto de mayor presión de Washington sobre los proveedores energéticos de La Habana.
De gira de trabajo por Morelia, Michoacán, la presidenta Claudia Sheinbaum señaló: “Estamos pensando enviar esta ayuda, si no este fin de semana, el lunes a más tardar, y es principalmente alimentación y algunos otros insumos que nos han pedido”.
Y añadió que su administración realiza “todos los trabajos diplomáticos para poder reenviar petróleo a Cuba”, subrayando: “obviamente no queremos que haya sanciones para México, pero estamos en proceso de diálogo”.
El anuncio ocurre después de que la Casa Blanca difundiera una orden ejecutiva (29 de enero de 2026) que faculta un nuevo esquema de aranceles a importaciones provenientes de países que “directa o indirectamente” proporcionen petróleo a Cuba.
Lo enviado a Cuba es “muy, muy poquito”
De acuerdo con agencias informativas internacionales, funcionarios mexicanos han sostenido conversaciones de alto nivel con contrapartes estadunidenses para precisar el alcance de la amenaza arancelaria y explorar un mecanismo que permita reanudar envíos, mientras Cuba enfrenta apagones prolongados, así como escasez de combustibles.
En México, Pemex defendió que los envíos a la isla representan una fracción menor de su operación. En conferencia, el director general de la empresa, Víctor Rodríguez Padilla afirmó que los embarques de crudo a Cuba fueron menos del 1% de la producción total y describió el volumen como “muy, muy poquito”, además de señalar que existe un contrato “comercial normal” suscrito en 2023 y que Cuba paga conforme al acuerdo.
Cabe destacar que Sheinbaum reiteró que el envío de ayuda inmediata prioriza alimentos y productos básicos “por la vía diplomática”.
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