Entre la tercera y quinta década de su vida, siete de cada 10 mujeres pueden desarrollar miomas uterinos, tumores que, aunque no significa un cáncer, pueden generar síntomas importantes y complicaciones si no se detectan ni se atienden de manera oportuna.
De acuerdo con Lourdes Flores, integrante del Colegio Mexicano de Especialistas en Ginecología y Obstetricia (Comego), entre los síntomas que podrían estar relacionados con este padecimiento destacan las menstruaciones muy abundantes o dolorosas.
Explicó que la miomatosis uterina es una enfermedad benigna del útero caracterizada por la presencia de tumores llamados miomas o fibromas que se originan en el músculo uterino, que no son cáncer, pero que de no detectar y atender oportunamente puede derivar en síntomas y complicaciones importantes.

Sin causas específicas
La también subespecialista en Biología de la Reproducción por el Instituto Nacional de Perinatología (INP) “Isidro Espinosa de los Reyes” dijo que, si bien la causa exacta de su aparición no se conoce completamente, diversos factores pueden influir en su desarrollo:
- Cambios hormonales, especialmente relacionados con los estrógenos
- Antecedentes familiares
- Edad reproductiva
- Sobrepeso u obesidad
- Inicio temprano de la menstruación
Suelen aparecer durante la etapa reproductiva
“Los miomas dependen en gran medida de las hormonas femeninas, por eso suelen aparecer durante la etapa reproductiva y pueden disminuir su tamaño después de la menopausia”, detalló Flores Islas.
Señaló que un periodo menstrual excesivamente abundante no es normal y alertó que cuando una mujer presenta coágulos grandes o el sangrado dura más de siete días, es importante acudir a valoración médica.
La integrante de la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología (ESHRE) aclaró que, aunque no todas las mujeres con miomas presentan problemas reproductivos, en algunos casos la miomatosis uterina puede interferir con la fertilidad, dependiendo del tamaño, número y ubicación de los mismos.
Esto, abundó, porque pueden alterar la cavidad uterina, dificultar la implantación del embrión o incrementar el riesgo de aborto espontáneo.
Importante descartar la presencia de miomas
En mujeres que desean embarazarse y tienen dificultad para lograrlo, la socia titular en la Asociación Mexicana de Medicina de la Reproducción (AMMR) consideró importante descartar la presencia de miomas, ya que en ciertos casos su tratamiento puede mejorar las posibilidades de embarazo.
Señaló que el diagnóstico de la miomatosis uterina suele realizarse mediante una valoración ginecológica acompañada de estudios de imagen, principalmente ultrasonido pélvico o transvaginal, que permite identificar el número, tamaño y ubicación de los miomas.
En algunos casos específicos pueden requerirse estudios adicionales para evaluar con mayor precisión el impacto en el útero, anotó.
En cuanto al tratamiento, Flores Islas expuso que existen alternativas terapéuticas personalizadas y menos invasivas, por lo que no todas las mujeres requieren cirugía mayor. Lo más importante es acudir con un especialista que evalúe cada caso de forma integral”, enfatizó.
Epidemia silenciosa que afecta la fertilidad y causa anemia severa
Los miomas uterinos se han convertido en una epidemia silenciosa que afecta la fertilidad, causa anemia severa, dolores intensos y hasta obliga a cirugías radicales.
Según datos históricos de la Secretaría de Salud y reportes recientes del IMSS en delegaciones como Veracruz y Estado de México, los diagnósticos aumentaron en los últimos años, coincidiendo con la crisis nacional de obesidad y estilos de vida sedentarios.

De acuerdo con especialistas de la UNAM, los principales factores de riesgo para las mujeres mexicanas son:
- Obesidad y sobrepeso: el tejido graso genera más estrógenos, que “alimentan” el crecimiento de los miomas
- Edad reproductiva (principalmente entre 30 y 50 años)
- Antecedentes familiares
- Nuliparidad (pocos o ningún hijo) y sedentarismo prolongado
- Deficiencia de vitamina D, que afecta a más del 30-46% de las mujeres mexicanas en edad fértil a pesar del sol
Como método de prevención, especialistas recomiendan una dieta alta en frutas, verduras (brócoli, tomate, repollo) y vitamina D, que pueden ayudar a frenar su crecimiento.
¿Qué pasa con la atención desde niñas?
El sistema mexicano se enfoca casi exclusivamente en prevenir embarazos adolescentes, pero ignora la educación preventiva integral sobre salud menstrual y reproductiva desde la infancia.
Muchas niñas y jóvenes normalizan cólicos intensos, sangrados abundantes o irregularidades menstruales por estigma, falta de información o porque simplemente no tienen acceso fácil a ginecología si no están embarazadas.
Debido a que además el sistema está saturado, fragmentado y prioriza lo urgente sobre lo preventivo, los miomas se detectan tarde, cuando ya causan infertilidad, anemia crónica o requieren histerectomías que cambian la vida de miles de mujeres.
Por ello, los especialistas resaltan la importancia de la detección temprana con chequeos anuales y ultrasonido ante cualquier síntoma.
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