¿Dolencias del corazón por desilusiones amorosas y pérdida de seres queridos? El “síndrome del corazón roto“, que la medicina denomina miocardiopatía de Takotsubo o cardiomiopatía por estrés, es una condición real que surge de estrés emocional intenso, tal como una ruptura amorosa, la muerte de un ser querido o una decepción profunda. Más de 30 millones de mexicanos padecen hipertensión, la cual los expertos vinculan al estrés emocional en casos como rupturas o pérdidas.
Síntomas similares a un infarto
Los especialistas médicos señalan que el “síndrome del corazón roto“ consiste en una debilidad temporal del músculo cardíaco, sin obstrucción en las arterias coronarias, capaz de imitar un infarto: dolor en el pecho, dificultad para respirar, palpitaciones y fatiga.
Posibles complicaciones
Aunque el paciente suele recuperarse en semanas, casos raros presentan complicaciones graves como arritmias o insuficiencia cardíaca, e incluso la muerte en un 2% de las situaciones.
¿Cómo se produce el “síndrome del corazón roto“?
Los factores desencadenantes del “síndrome del corazón roto“ incluyen no solo rupturas románticas, sino también pérdidas financieras, cirugías mayores o noticias impactantes; esto afecta más a mujeres posmenopáusicas debido a su sensibilidad hormonal al estrés.
Impacto hormonal y físico
Desde el punto de vista psicológico, el estrés emocional libera hormonas como cortisol y adrenalina, las cuales elevan la presión arterial y la inflamación, lo que aumenta el riesgo de problemas cardíacos. La depresión y la ansiedad post-ruptura pueden duplicar el riesgo de enfermedades cardiovasculares, ya que deprimen el sistema inmune y elevan la frecuencia cardíaca.
El duelo y la salud mental
En contextos de pérdida, como la muerte de un ser amado, el duelo puede manifestar síntomas como insomnio, llanto constante y un vacío emocional. Si la persona no maneja este estado, deriva en trastornos mentales como depresión mayor (aumenta 72% el riesgo cardíaco) o estrés postraumático (57%). Los expertos recomiendan manejar el estrés mediante terapia, ejercicio y apoyo social para prevenir daños a largo plazo.
Estadísticas en México y el mundo
A nivel global, las enfermedades cardiovasculares (ECV) representan la principal causa de muerte, con 17.9 millones de fallecimientos anuales, el 31% del total. Los países de ingresos medios y bajos concentran más del 75% de los casos, donde el estrés emocional contribuye significativamente: la depresión y ansiedad aceleran factores de riesgo como hipertensión en un 35%, y el estrés crónico eleva el riesgo de infarto o derrame cerebral.
Cifras alarmantes en México
En México, las ECV superaron a la diabetes como causa principal de muerte en 2025, con 93 mil 935 decesos en el primer semestre; cada hora mueren 21 personas por problemas cardíacos. El estrés, agravado por ultraprocesados y estilos de vida sedentarios, juega un rol clave; por ejemplo, trastornos mentales como la depresión duplican el riesgo cardiovascular y afectan a uno de cada cuatro adultos.
Aumento de divorcios
Respecto a los divorcios, que a menudo generan estrés emocional y riesgos cardíacos, las tasas globales aumentaron; los “divorcios grises” (en mayores de 50 años) triplicaron su cifra en décadas recientes.
Panorama nacional de separaciones
En México, el registro civil contabilizó 161 mil 932 divorcios en 2024 frente a 486 mil 645 matrimonios, es decir, 33.3 divorcios por cada 100 uniones. La tasa nacional es de 1.79 por mil habitantes adultos, la más alta en una década, con picos en estados como Campeche, donde el 63% de matrimonios terminan en divorcio, Nuevo León (59.5%) y Tamaulipas (59.8%).
Edad y factores de riesgo
La edad promedio de divorcio subió a 41.1 años en mujeres y 43.6 en hombres, y las parejas sin hijos menores protagonizan el 55.1% de los casos. Factores como la pandemia y presiones económicas impulsaron esta tendencia, con un repunte post-2020.
14 de febrero intensifica el dolor de rupturas o pérdidas
Los expertos destacan que esta fecha puede intensificar el dolor de rupturas o pérdidas, pues actúa como recordatorio de ausencias y presiona socialmente para idealizar el amor.
Recomendaciones ante la tristeza
Psicólogos como Lorena Armoa recomiendan la autocompasión, limitar redes sociales y validar la tristeza sin forzar la alegría; si el malestar afecta la rutina, la persona debe buscar terapia profesional.
Independencia tóxica
En México, especialistas como la doctora Mariana Villalobos observan patrones de “independencia tóxica” en mujeres exitosas, cuya crianza les enseñó a no necesitar a nadie, lo que genera apego evitativo y dificulta relaciones estables.
Fortalecer vínculos
Expertos en familia enfatizan el fortalecimiento de vínculos con honestidad y el reconocimiento de que las relaciones evolucionan y no son perfectas; sugieren reflexionar sobre la satisfacción en parejas, amistades y familia, y priorizar metas compartidas para 2026.
Rupturas post-festividades
Los divorcios aumentan en enero post-festividades por tensiones acumuladas, pero no siempre resultan negativos, ya que representan salidas a conflictos, aunque impactan emocionalmente. Para mitigar esto, los especialistas fomentan diálogos familiares, valores comunes como respeto y solidaridad, y el cultivo de amistades duraderas, acciones que mejoran la salud mental y reducen el aislamiento.
Priorizar conexiones auténticas
El Día del Amor y la Amistad invita a priorizar conexiones auténticas y a reconocer que el amor incondicional, familiar o amistoso, mitiga riesgos emocionales y cardíacos.
El dolor de amor es real: UNAM
Expertos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), particularmente de la Facultad de Medicina y la Facultad de Química, realizaron investigaciones y determinaron que el dolor de amor, rupturas o despecho es un proceso fisiológico y neurológico real, no solo una metáfora emocional.
La persona lo experimenta como una herida física debido a la respuesta cerebral ante la pérdida o el rechazo. Principales hallazgos científicos de la UNAM sobre el “dolor de amor”:
¿Por qué duele el desamor?
Se trata de un dolor real. Ante una ruptura, el cerebro experimenta una angustia profunda que interpreta como un daño, similar a una lesión física. El amor romántico activa el mismo sistema de recompensa y adicción en el cerebro que las drogas. Al desaparecer la pareja, el cerebro entra en un “síndrome de abstinencia” y libera altos niveles de cortisol y epinefrina, las hormonas del estrés. Estudios indicaron que el dolor activa áreas cerebrales relacionadas con el daño físico, como el sistema límbico y el núcleo accumbens, el cual intenta hacer un balance de pérdidas y ganancias.
Síntomas físicos documentados
El dolor de amor altera el funcionamiento del cuerpo y provoca:
- Dolor en el pecho: Sensaciones de presión o dolor real.
- Síntomas de ansiedad: Palpitaciones, sudoración y falta de energía.
- Contracturas y mareos: Causados por la tensión muscular.
- Alteraciones cognitivas: El pensamiento se vuelve obsesivo y menos hábil, pues se concentra únicamente en la persona amada.
La química detrás del dolor y el amor
- Vasopresina y oxitocina: Hormonas relacionadas con el apego y la calma que disminuyen en momentos de ruptura.
- Serotonina y dopamina: La disminución de estos neurotransmisores (que antes causaban euforia) provoca tristeza profunda y pensamientos obsesivos.
Recomendaciones científicas
La UNAM señala que el duelo amoroso es necesario y cumple funciones de crecimiento personal. Para superar este “dolor de corazón”, los expertos sugieren:
- Reconocer el proceso: Entender que el dolor es temporal y responde a una reacción química.
- Atención emocional: Buscar ayuda psicológica (la UNAM cuenta con programas como ESPORA Psicológica) para manejar la ansiedad y la depresión.
- Evitar la adicción: Cortar el contacto para disminuir la dependencia cerebral a los neurotransmisores de la pareja anterior.






