Caminatas lunares, golf, conducción de rovers, vistas de la Tierra y otras actividades forman parte del plan de turismo lunar que incluye hospedaje en el primer hotel que se construirá en la Luna. Los interesados tendrán que pagar más de un millón de dólares y apuntarse en una lista de espera.
El depósito para asegurar un lugar varía según el paquete elegido, con montos que van desde cientos de miles de dólares hasta cerca de un millón, lo cual garantiza un asiento en una futura misión. Sin embargo, ese pago no representa el costo total del viaje.
De acuerdo con las estimaciones, el precio final de la experiencia podría superar los 10 millones de dólares por persona, aunque la cifra definitiva aún no ha sido confirmada oficialmente. Este monto incluiría el entrenamiento, el traslado espacial, la estancia en la Luna y la logística completa.
Las primeras misiones con turistas están previstas para la próxima década, siempre y cuando los avances tecnológicos, las pruebas de seguridad y las regulaciones internacionales lo permitan. Por ahora, las reservaciones funcionan como una lista de espera exclusiva.

El primer hotel en la Luna
La empresa Galactic Resource Utilization Space (GRU) ofrece vistas extraordinarias del paisaje lunar y de la Tierra, además de caminatas sobre la superficie, conducción de vehículos, golf espacial y otras actividades adaptadas a la baja gravedad.
Para ello construirá el primer hotel lunar. La noche costará cerca de un millón de dólares por habitación y las reservaciones ya están disponibles. La primera fase de la construcción comenzaría en 2029 y el hotel se inauguraría oficialmente en 2032. La estructura será construida en la Tierra y trasladada a la Luna mediante un módulo de aterrizaje especialmente diseñado.
De acuerdo con la información difundida, el primer modelo es una estructura inflable diseñada para estancias de varios días y con capacidad para cuatro personas. Estará diseñado para operar durante 10 años en su primera fase.
Existen planes para ampliar las instalaciones y ofrecer habitaciones mucho más lujosas, con paredes acolchadas para que los huéspedes puedan rebotar en gravedad cero. Los hábitats inflables incluyen estructuras que se fabricarán a partir de material lunar, lo que permitiría aumentar la capacidad del hotel hasta diez huéspedes al mismo tiempo.

La primera etapa
La empresa conceptualiza su proyecto como un paso para ofrecer a las personas la posibilidad de vivir fuera de la Tierra. Skyler Chan es el fundador y CEO de Galactic Resource Utilization Space (GRU Space), una startup respaldada por Y Combinator (YC W26) que busca construir el primer hotel en la Luna, con una apertura proyectada a partir de 2032.
Skyler Chan promueve el turismo lunar como el motor económico clave para establecer una presencia humana permanente en la Luna y más allá, con la visión de convertir a la humanidad en una especie interplanetaria. Considera al turismo como la vía más rápida y sostenible para impulsar la economía lunar y financiar infraestructuras de habitabilidad a largo plazo.
Afirma que el turismo de lujo generará ingresos que acelerarán el desarrollo permanente, por lo que GRU Space ya acepta reservas y aplicaciones para estancias futuras, con depósitos de entre 250 mil y un millón de dólares. Las tarifas totales podrían superar los 10 millones por persona e incluyen una tarifa no reembolsable para acceso temprano.
Chan sostiene que el turismo impulsará la economía lunar y determinará que la humanidad se vuelva interplanetaria. Su plan incluye módulos habitacionales inflables enviados inicialmente desde la Tierra. Posteriormente, se construirán estructuras duraderas con regolito lunar —el material del suelo de la Luna— mediante procesos automatizados de utilización de recursos in situ.

Vivir en la Luna y luego en Marte
Chan ve el hotel no solo como un destino turístico, sino como el inicio de infraestructuras de habitabilidad a gran escala que permitan vivir permanentemente en la Luna. «Vivimos en un punto de inflexión donde podemos volvernos interplanetarios antes de morir. Si tenemos éxito, miles de millones de vidas humanas nacerán en la Luna y Marte, y podrán experimentar la belleza de la vida lunar y marciana».
Para él, el desafío fundamental es resolver el problema de la vivienda fuera de la Tierra. Afirma que no basta con llegar en naves; es necesario construir carreteras, estructuras y oficinas permanentes, de forma similar a cómo se colonizaron otros territorios en la historia.
Destaca que el turismo lunar actúa como catalizador económico para lograr esto, conduciendo a una economía sostenible y, eventualmente, a asentamientos donde los humanos vivan y nazcan generaciones futuras en entornos lunares.
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