Al parecer, el presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) de la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, podría estar metido en aprietos en un asunto que se ventilará hasta febrero próximo, cuando se discuta en el Palacio Legislativo de San Lázaro -como Cámara de origen- la controvertida reforma electoral por la cual, por cierto, el presidente de la Comisión Presidencial para tal efecto, Pablo Gómez, sí recibió un regaño por parte de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien ayer, en su gustadísima Mañanera del Pueblo, se pronunció porque el Instituto Nacional Electoral (INE), que encabeza Guadalupe Taddei, conserve su autonomía.
Retomando: los aprietos para el diputado Monreal vienen porque, como es bien sabido, a la reunión en Palacio Nacional celebrada hace un par de días para ver este señalado tema, no fueron convocados los coordinadores de las fracciones parlamentarias del PT, Reginaldo Sandoval, y del PVEM, Alberto Puente; a lo mejor, los morenistas del ala dura de ese partido supusieron que ya tenían “amarrado” el voto de sus rémoras a favor de la reforma electoral.
Nada más errado, y con los desaires y hasta groserías que están acostumbrados a hacer los de Morena porque no saben guardar las formas, van a conseguir todo lo contrario; esto es, que el PT y el Verde, sigan, como dice un popular refrán, “montados en su macho”.
LA POSTURA DE LA OPOSICIÓN
Y como los más radicales de la bancada guinda no guardan mucha coincidencia con el diputado Monreal, no tuvieron el menor empacho en dejarle el “paquetito” de sentarse a dialogar con todo en contra.
Cuestión de observar la postura de la oposición. Primero, el dirigente nacional del PRI y senador Alejandro Moreno Cárdenas “bautizó” a la controvertida reforma electoral como la “Ley Maduro”, e inmediatamente después, el coordinador de los senadores del PAN, Ricardo Anaya, le copió el término al priista.
Alito Moreno dijo que la reforma implicaría riesgos importantes para la autonomía del INE y para la competencia política y en esto coincidió el resto de la oposición.
En el Palacio Legislativo de San Lázaro no está mejor la cosa. Los coordinadores de Acción Nacional, Elías Lixa, y del PRI, Rubén Moreira, se han manifestado también en contra de la “Ley Maduro”.
El panorama -como puede observarse- para que Monreal empiece a construir consensos no se ve nada alentador; más aún porque en diversas ocasiones ha repetido que, sin los votos del PT y del Verde, está más que difícil que el oficialismo pueda sacar adelante la cuestionada reforma.
Así que, como dijo el diputado Sandoval, citando una de las últimas canciones de Juan Gabriel: “pero qué necesidad, para qué tanto problema”. Sin embargo, una cuestión aparte vale la pena señalar.
Mucho se comenta en los corrillos políticos que, si por algo se ha caracterizado el eterno líder del PT, Alberto Anaya, es por su propensión a ser entreguista y, como muchos son los favores que ha recibido de esta errada y llamada Cuarta Transformación, pudiera negociar convencer a sus diputados para que voten a favor de la reforma electoral a cambio de algún jugoso favor o prebenda.
Pero hay otra versión que circula por ahí que sostiene que ni el PT y menos el Verde aceptarían que Morena le diera una que otra gubernatura para que se apacigüen.
Por su parte, la presidenta de la Mesa Directiva del Senado de la República, Laura Itzel Castillo Juárez, muy poco podrá lograr con sus exhortos. Ayer dijo que la reforma electoral garantizará la independencia y autonomía del INE y que el planteamiento considera mantener la representación de mayorías y minorías, así como la proporcionalidad electoral. ¿Será?
La senadora presidenta rechazó que se ponga cualquier calificativo a la eventual reforma y estimó que, si de calificativos se trata, éste es democracia, justicia y autonomía del órgano electoral. “Una vez que esté el documento, se abrirá este proceso de discusión; y siempre, siempre escuchando la opinión del pueblo”. Otra vez, ¿será?, porque otra de las características del oficialismo en las mesas de diálogo que han establecido con diversos temas, sólo hacen oídos sordos.
MUNICIONES
*** La presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara baja, Kenia López Rabadán, no se ha quedado quieta y ayer, por espacio de dos horas, estuvo en las instalaciones del INE para reunirse con la consejera-presidenta Taddei Zavala. Al término de este encuentro, la diputada panista afirmó que México debe seguir siendo un país democrático, por lo que, dijo, es necesario fortalecer a sus instituciones electorales para garantizar que los mexicanos puedan votar en libertad y su elección sea respetada. Agregó que que la democracia no es un gasto sino una inversión y esto último es algo que debería tomar muy en cuenta la presidenta Sheinbaum, que tanto se empeña en -según ella- ahorrar. ¡Ajá!






