En el hotel cinco estrellas Real de Minas tradicional de la ciudad de Querétaro, esta semana, la última del mes del amor y la amistad, hay fiesta:
Se desarrolla el XXXIX Congreso del Sindicato Nacional de Empleados del Instituto Fonacot (SNEIF); sin embargo, solo una mínima parte de sus 936 afiliados fueron invitados al festín, por lo que su ausencia fue notoria.
Bajo el concepto «Evolución Sindical, Unidad Transformadora» estos cuatro días de análisis y discusión de la problemática que vive ese gremio ha girado, al decir de dos delegados que solicitaron el anonimato, en una simple narrativa de entreguismo frente a la institución encabezada por la directora del Instituto del Fondo Nacional para el Consumo de los Trabajadores (Fonacot), Laura Fernanda Campaña Cerezo, quien por cierto desairó al comité ejecutivo del SNEIF, al no asistir a la inauguración del evento.
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Descontento de la base
Y es que el descontento de la base se comienza a sentir contra su dirigencia sindical, debido a que en la revisión salarial de este año apenas se consiguió un aumento del 4% que es nada ante la inflación por lo que, las condiciones laborales en el Fonacot se han deteriorado sensiblemente.
«Los empleados de Fonacot vamos como los cangrejos, con pasos para atrás -acusan los inconformes-, mientras el comité nacional cuyo titular real, es Antonio Reyes, conocido también como el «señor de las casitas«, quien para los trabajadores es su Fidel Velázquez, líder eterno de la CTM, hace poco o nada para mejorar la calidad de vida de sus representados.
«Él y su camarilla -prosiguieron-, viven a cuerpo de rey. Reyes mueve todos los hilos del sindicato incluyendo al actual dirigente David Manuel Tapia. Ambos, para vivir en la opulencia, tienen a parte de su familia ´becada´ como aviadores del Fonacot«.
«Es muy simple, tenemos una dirigencia muy rica que no rinde cuentas claras y trabajadores cada vez más empobrecidos«, aseguran los delegados, quienes fustigaron a sus homólogos, ya que la mayoría de ellos dizque hablan por las bases en el fiestón queretano, pero aprobarán al final, por simples platos de lentejas a cambio, las cuentas falaces que les presente su dirigencia.
Desastre de la administración pública
Con pesar, lo delegados califican como un desastre para la administración pública que instituciones como el Fonacot, creada en 1974 por el presidente Luis Echeverría Álvarez en apoyo a la economía de los trabajadores, hoy se encuentre estancado, nadando de muertito, cuando podría hacer mucho más por los trabajadores con los 60 mil millones de pesos que tiene de remanente histórico.
El Fonacot podría dar no los tres millones de créditos otorgados en 2025 que tanto presumieron, sino hasta 10 o 15 millones de servicios crediticios en beneficios de la clase laboral mexicana, explican, pero los mezquinos intereses de su sindicato se ha convertido en un lastre que frena su buena marcha.
El principal factor de estancamiento del Fonacot, reafirman, es su sindicato encabezado por su guía moral (Antonio Reyes) quien lleva 44 años manejando a su antojo al SNEIF, esto es, desde su creación.
En su estrechez de visión, la dirigencia del SINEIF «se la pasa peleando por una a dos placitas, cuando podría estudiar y proponer políticas de vanguardia para los trabajadores mexicanos«, aseguran.
Con ello, el sindicato Fonacot, podría aumentar su propia base laboral y beneficiar a millones de familias, pero la dirigencia prefiere seguir instalada en la placenta patronal y ser una rémora para obtener pedacitos de la rebanada en sueldos y prestaciones, aunque frenen el crecimiento de la institución.
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¿Quiénes hacen las veces de staff?
Con un total de 22 empleados comisionados por Fonacot, 10 de ellos son secretarios de carteras del sindicato y los restantes hacen las veces de staff.
Entre ellos destacan tres: la esposa de David Manuel Tapia Qua, y la hija y el cuñado de Antonio Reyes.
De esta forma, una potencial joya de la corona de la administración federal como el Fonacot, soporta y consiente a una dirigencia sindical anodina que traiciona la lucha sindical y frena el avance de la propia institución crediticia.
Con ello, reiteraron los delegados inconformes, se afecta a todos los trabajadores de México, por lo que se preguntan: ¿Habrá por ahí alguien que ponga fin a ese lastre nacional?






