
En menos de un mes, la guerra del Oriente Medio entró en una acelerada y escalofriante fase nuclear. Irán e Israel intercambian ataques contra sus respectivas instalaciones nucleares. Ahora, las armas nucleares son solo “objetivos” de ataques, están en el centro del conflicto, pronto pueden pasar a ser instrumento de ataque.
Irán rechaza las ofertas de cese al fuego; dice que atacará hasta que Israel sea “derrotada y humillada”, eso significa “destruida”; antes de eso, los israelitas pueden lanzar un ataque nuclear.
Todo el mundo sabe que Israel tiene varias armas nucleares, se cree que Irán no tiene. Si el ataque iraní genera escape de radiaciones de los laboratorios nucleares israelíes, ellos pueden devolverle un ataque nuclear.
¿Qué pasará el día después? A quienes ordenen el ataque poco les importa el mundo, a punto de perderlo todo y la vida, les importa menos.
Otra posible opción de Israel, y ya algunos aseguran que están trabajando en eso, es destruir la mezquita de al Aqsa, y acusar a Irán, desatando una verdadera bomba religiosa nuclear.
Al Aqsa es un templo sagrado para las tres principales religiones de Jerusalén: judaísmo, cristianismo e islam.
Para el judaísmo, es el “Templo del Monte”; el lugar donde se construyeron el primer y el segundo templo de esa fe. En cristianismo, es el lugar de donde Jesús expulsó a los mercaderes del templo. En el islam, el profeta Mahoma ascendió al cielo desde ese lugar.
El mundo tiene unos 2 mil 400 millones de cristianos y 2 mil millones de musulmanes; los primeros son el 30% y los segundos, el 25%. Suman el 55% de la población mundial, que sería espiritual, y religiosamente agredida por la eventual destrucción de al Aqsa.
El mundo tiene 15 millones de judíos, cerca del 60% no practica la religión; uno de los no religiosos es el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu.
Disparar armas nucleares o destruir al Aqsa, cambiaría definitivamente el curso de la historia. Ese parece nuestro futuro inmediato, el conflicto del Oriente Medio entró a una escalofriante y peligrosa fase nuclear.
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