Simón Bolívar es reverenciado como el Libertador, y el presidente Donald Trump lo será como “el unificador” de Venezuela.
Trump enfrentó al chavismo, desestimó la oposición y manifestó su interés en controlar el petróleo, todo queda bien claro para todos los venezolanos.
El desdén que Trump mostró por el gobierno y la oposición los obligan a unirse, si quieren tener un país, controlar sus vidas, recursos y destinos.
Atrapar a Nicolás Maduro y tirar a la líder opositora María Corina Machado bajo el tranvía, ayudaron a desnudar los motivos del imperio y la falsedad de Occidente.

Trump solo quiere los 17.3 trillones de dólares en petróleo venezolano para salvar el petrodólar, colateralizar esos recursos y amortiguar la deuda pública estadunidense.
Los europeos, que no defienden la soberanía de Venezuela, ¿podrán “defender la de Ucrania”? Trump no podrá “defender” a Taiwán de la “agresión de China”, porque legitimó el barbarismo en Caracas.
Las naciones fuertes tomarán lo que quieran de las más débiles.
Los malos ejemplos se multiplican rápido, ocurrirá a nivel nacional, local y personal. Alguien más poderoso te quitará tu casa y tu mujer.
Lo dijo el poeta José Ángel Buesa: “Nada es de nadie si hay alguien que lo ansía”. Mucha gente ansía muchas cosas.
Los colapsos imperiales siempre empiezan con el colapso del sistema de ley, orden, y respeto a vidas y propiedades. Entramos en un terreno bastante peligroso.
Trump descarta al gobierno y a la oposición venezolana porque están radicalmente polarizados; esto empezó, por “coincidencia”, con el “Polo Patriótico” de Hugo Chávez.
Se impone la unidad forzada de chavistas y antichavistas, o pueden seguir como van, para que Trump los narigonee (manipular como a las reses que son llevadas con una cuerda amarrada al anillo incrustado en la nariz de la res… o «en mexicano», mangonear).
Terminando la Convención Constitucional estadunidense, uno de los fundadores, Benjamín Franklin, dijo que la nación era “una república, si pueden mantenerla”.
Los venezolanos tienen una República, si pueden unirse, defenderla y mantenerla. De lo contrario, si no es Trump, seré yo u otro, pero alguien capitalizará su división.
Unidos triunfarán, y Trump será el gran unificador de la familia venezolana.






