El cuidado de la piel facial va más allá de elegir buenos productos; también depende de hábitos cotidianos como la temperatura del agua al momento de lavar el rostro. Aunque muchas personas creen que el agua fría ayuda a “despertar” la piel o cerrar los poros, especialistas en dermatología señalan que estas prácticas no cuentan con respaldo científico y, en algunos casos, pueden afectar la limpieza adecuada.
De acuerdo con expertos, el uso de agua muy fría puede dificultar la eliminación de grasa y residuos acumulados en la piel. Las bajas temperaturas aumentan la consistencia del sebo, lo que provoca que este se solidifique y reduzca la eficacia del limpiador facial. Además, la piel tiende a contraerse, impidiendo que los productos actúen correctamente y dejando restos de suciedad, maquillaje o protector solar.
Por otro lado, el agua demasiado caliente tampoco es recomendable. Aunque puede generar una sensación de limpieza profunda, su uso frecuente elimina los aceites naturales de la piel, favoreciendo la irritación, la resequedad y la sensación de tirantez, especialmente en personas con piel sensible o reactiva.
Cuidado de la piel

Los dermatólogos coinciden en que la mejor opción es utilizar agua tibia. Esta temperatura facilita el enjuague, permite que los limpiadores actúen de forma efectiva y evita la fricción excesiva sobre el rostro. Además, contribuye a mantener el equilibrio natural de la piel sin provocar inflamación ni molestias.
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Especialistas también advierten que la limpieza facial sigue siendo una de las etapas menos cuidadas dentro de las rutinas diarias. Se estima que cerca del 60 % de las personas recurre a métodos rápidos, como usar solo jabón o agua micelar, lo cual resulta insuficiente para eliminar completamente maquillaje, protector solar y exceso de sebo. Por ello, recomiendan realizar una limpieza en dos pasos: primero con productos grasos emulsionantes que disuelvan residuos y después con un limpiador suave, siempre utilizando agua tibia para obtener mejores resultados y mantener la piel sana.






