Durante las próximas semanas, las bajas temperaturas seguirán marcando la rutina diaria, especialmente en las madrugadas y primeras horas del día. Se prevé que el termómetro descienda hasta cinco grados Celsius entre las 3:00 y las 9:00 horas, mientras que hacia el fin de semana las temperaturas promedio se mantendrán entre 8 y 10 grados, lo que confirma un periodo prolongado de clima frío.
Ante este escenario, las autoridades de Protección Civil recomiendan extremar precauciones, sobre todo hacia el viernes, cuando el descenso térmico será más notorio. Abrigarse correctamente y evitar cambios bruscos de temperatura será clave durante estas semanas.
Recomendaciones básicas para enfrentar el frío
Para reducir riesgos a la salud durante esta temporada, se aconseja:
-
Vestir ropa abrigadora en capas
-
Cubrir nariz y boca al salir
-
Evitar cambios repentinos de temperatura
-
Proteger a las mascotas y no dejarlas a la intemperie
-
Mantener una buena hidratación
-
Consumir frutas y verduras ricas en vitaminas A y C
Estas medidas ayudan a prevenir enfermedades respiratorias y a mantener el bienestar general durante los días más fríos.

Por qué el frío agrieta las manos
Uno de los efectos más comunes del frío es la resequedad y agrietamiento de las manos. Las bajas temperaturas combinadas con la humedad debilitan la barrera natural de la piel, reduciendo su capacidad para retener agua. Esta situación se agrava porque las manos tienen pocas glándulas sebáceas y están expuestas a lavados constantes, lo que favorece la pérdida de hidratación y aumenta el riesgo de grietas y lesiones.
Cómo proteger las manos durante estas semanas de frío
El cuidado de las manos debe ser una prioridad. Algunas recomendaciones clave son:
Uso de guantes:
Los guantes funcionan como la primera barrera contra el frío y los productos químicos. Los de algodón pueden utilizarse debajo de otros materiales para absorber la humedad y evitar que el sudor empeore la resequedad. En entornos laborales, existen guantes especiales para manipular sustancias irritantes.
Hidratación constante:
Aplicar una crema emoliente después de cada lavado y antes de dormir ayuda a restaurar la barrera cutánea. Las fórmulas más efectivas incluyen ingredientes como escualano, ácido hialurónico, urea o ácido láctico, que favorecen la retención de agua y la reparación de la piel.
Elegir productos adecuados:
Es recomendable evitar cremas con perfumes intensos o conservantes que puedan causar irritación. Lo ideal es usar productos de rápida absorción para facilitar su aplicación diaria y constante.
Prepararse es la mejor defensa
Durante estas semanas de frío, la prevención marca la diferencia. Abrigarse bien, cuidar la piel y prestar atención a las recomendaciones oficiales ayudará a atravesar la temporada invernal sin complicaciones, manteniendo la salud y evitando problemas comunes como las manos agrietadas.






