La cocina como punto de encuentro, como espacio de memoria y también como trinchera. Bajo esa premisa, el periodista y escritor Federico Mastrogiovanni presenta Gastronauta en México, un libro que se aleja del recetario tradicional para adentrarse en las historias sociales y humanas que se cuecen alrededor de los fogones.
Aunque su trayectoria ha estado marcada por temas duros como la violencia, el narcotráfico y la migración, Mastrogiovanni explica que desde hace años tenía la inquietud de abordar el periodismo desde la gastronomía.
“Tenía el deseo de hacer periodismo que hablara de cocina desde hace muchos años, y esta vez propuse una fórmula donde la gastronomía es el eje central, pero sin abandonar los temas que siempre me han interesado”, explica.
Para el autor, la comida no es un elemento decorativo, sino una herramienta narrativa poderosa. “Siento que la gastronomía está estrechamente conectada con el resto de la vida y que se pueden leer los acontecimientos sociales, políticos y culturales a través de ese lente”, señala, convencido de que la cocina permite mirar la realidad desde otro lugar.
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Cocinar para contar historias
El libro comenzó a tomar forma de manera concreta en septiembre de 2024, aunque la idea lo acompañaba desde hacía más de una década. El punto de partida fue una historia profundamente simbólica: la del churipo, un platillo ligado a la lucha de la comunidad purépecha de Nahuatzen, en Michoacán, y a la experiencia de un preso político y su familia.
“Se me ocurrió empezar preparando ese platillo con ellos y que me mostraran su historia”, recuerda. A partir de ahí, las crónicas se fueron encadenando en distintos estados del país como Colima, Morelos, Tamaulipas, Ciudad de México y Baja California, donde incluso aborda la experiencia de la comunidad haitiana en Tijuana desde su cocina.
Una regla fue inquebrantable durante el proceso: involucrarse de lleno. “Yo no voy a ver cocinar, yo voy a cocinar. Aprender haciendo era fundamental”, afirma. Cocinar en comales, hornos de barro y cocinas tradicionales no solo enriqueció la investigación, sino que transformó la experiencia en algo profundamente personal.
Periodismo desde el fogón
Acostumbrado a ser exigente con su trabajo, Mastrogiovanni reconoce que este proyecto le dejó una sensación poco común. “Casi siempre soy muy escéptico conmigo mismo, pero en este caso quedé bastante satisfecho, aunque me hubiera gustado hacer más historias”, admite, consciente de que los tiempos editoriales también imponen límites.
Aun así, “Gastronauta en México” logra entrelazar la crónica periodística con la memoria personal y la investigación de campo, abordando temas como la defensa del territorio, la violencia estructural y la migración, sin perder de vista el valor de la comunidad y la comida compartida.
“En una cocina he recibido las mejores y las peores noticias; he llorado de tristeza, de coraje y de felicidad… En una cocina siento que doy lo mejor de mí”, confiesa el autor, dejando claro que, para él, el periodismo, como la cocina, es un acto cotidiano de resistencia, escucha y humanidad.
El periodista italiano presenta un libro donde la gastronomía se convierte en una lente para entender la identidad en distintas regiones del país






