Miles de mujeres, colectivas feministas, organizaciones sociales, sindicales, personas trans y disidencias sexo-genéricas marcharon este sábado hacia el Zócalo de la Ciudad de México para conmemorar el Día Internacional de la Mujer y denunciar la violencia estructural, la impunidad y la precariedad laboral que enfrentan en el país.
Las citas comenzaron desde las 9:00 horas, en diferentes puntos de la Ciudad, y conforme pasaba el día, las concentraciones aumentaron y comenzaron la marcha hacia la Plaza de la Constitución, el Corazón de la Ciudad de México.
Uno de los referentes más grandes que convocaron a esta marcha fue la Coordinación 8M, que al llegar a la plancha del Zócalo, dio un amplio pronunciamiento político en el que denunció que la violencia contra las mujeres persiste como una crisis estructural en México.
“Hoy, en México; todas las mujeres, personas trans, disidencias sexo-genéricas, sobrevivientes, familiares de víctimas, colectivas y organizaciones sociales alzamos la voz frente a un sistema que sostiene la violencia, la explotación y la impunidad como forma de gobierno”, dijo una de sus voceras.
Las manifestantes señalaron que la lucha feminista actual se inscribe en una larga tradición de resistencia social en el país, desde las luchas campesinas e indígenas hasta los movimientos estudiantiles y obreros.
“Nuestra historia nacional está marcada por la resistencia: desde las luchas campesinas e indígenas, las huelgas obreras, el movimiento estudiantil de 1968, hasta las movilizaciones feministas que hoy recorren las calles del país”, agregó.
Impunidad en feminicidios y violencia sexual
Uno de los ejes centrales del pronunciamiento fue la denuncia de la impunidad frente a la violencia feminicida.
“Sólo una de cada 10 muertes violentas de mujeres es investigada, más del 90 por ciento de las violaciones y agresiones sexuales quedan sin castigo. Exigimos justicia expedita, efectiva y con perspectiva de género”, agregó otra vocera.
La Coordinación 8M también exigió el reconocimiento legal del transfeminicidio y justicia para mujeres que han sobrevivido a intentos de asesinato.
Asimismo, denunciaron la violencia específica que enfrentan las mujeres lesbianas, incluidas agresiones físicas, discriminación laboral y prácticas conocidas como “violaciones correctivas”.
Crisis de desapariciones y derecho a decidir
La Coordinación también exigió la presentación con vida de las personas desaparecidas, al señalar que el país enfrenta una crisis humanitaria.
“México enfrenta una crisis humanitaria que ha marcado a generaciones enteras. Familias completas se han tenido que convertir en buscadoras ante la ausencia del Estado», añadió.

Otro de los reclamos centrales fue el acceso pleno a los derechos reproductivos, al aborto legal. Además, demandaron la implementación de educación sexual integral en todos los niveles educativos para prevenir la violencia sexual y garantizar decisiones informadas.
Precariedad laboral y exigencia de jornada de 40 horas
El pronunciamiento también puso el foco en la desigualdad económica y la sobrecarga de cuidados que enfrentan las mujeres.
De acuerdo con el documento, 46% de las mujeres en México desde los 15 años participan o buscan participar en el mercado laboral, mientras que millones permanecen fuera del empleo remunerado debido al trabajo doméstico y de cuidados.
“La historia del país demuestra que el crecimiento económico se ha construido sobre la explotación de los cuerpos feminizados”, indicó la Coordinación 8M.
Las organizaciones denunciaron además la precarización laboral y el uso del outsourcing, al que calificaron como un mecanismo de explotación.
“¡No más explotación disfrazada de trabajo! Exigimos 40 horas laborales, sin reducción salarial y con dos días de descanso”, al tiempo que demandaron seguridad social universal, salarios dignos y la ratificación por parte del Estado mexicano de los convenios 183 sobre protección de la maternidad y 156 sobre responsabilidades familiares de la Organización Internacional del Trabajo.
Sistema Nacional de Cuidados y presupuesto con perspectiva de género
Las colectivas feministas acusaron que el Estado sostiene su economía sobre el trabajo doméstico no remunerado de las mujeres.“La falta de servicios públicos de cuidado no es una omisión, es una política de explotación”, indicaron.

En ese sentido, exigieron la creación de un Sistema Nacional de Cuidados con presupuesto propio, que incluya estancias infantiles, centros de día para personas mayores y apoyos para personas con discapacidad.
También criticaron los recortes presupuestales a refugios para mujeres y programas de salud reproductiva.
Protesta social, territorios y gentrificación
La Coordinación 8M denunció la criminalización de la protesta social y recordó episodios históricos de represión como el Masacre de Tlatelolco de 1968.
Asimismo, advirtieron sobre el impacto de proyectos urbanos y eventos internacionales en comunidades populares. «La gentrificación no es desarrollo: es saqueo”.
Las manifestantes también se pronunciaron contra la organización del Copa Mundial de la FIFA 2026 al considerar que puede provocar desplazamientos y encarecimiento de la vivienda.
Libertad para Kenia Hernández
En el pronunciamiento, las organizaciones también exigieron la libertad de presas políticas y denunciaron la criminalización de activistas y defensoras de derechos humanos en México.
De manera particular, demandaron justicia para la activista indígena y defensora Kenia Hernández, quien permanece en prisión desde hace más de cinco años.
“Para nuestra compañera Kenia Hernández, feminista indígena y defensora de derechos humanos presa política desde hace más de cinco años, pedimos que se ratifiquen sus procesos federales tras haber alcanzado el acuerdo reparatorio, así como que los amparos pendientes para lograr su libertad se resuelvan a la brevedad, dictándole sentencia absolutoria porque es inocente de los delitos que se le imputan y tiene pruebas irrefutables de ello”, señalaron.
Solidaridad internacional y llamado a la organización
La Coordinación 8M tambien se pronunció contra conflictos armados y políticas de intervención.
“Desde México, expresamos nuestra solidaridad internacionalista y nos pronunciamos en contra de toda intervención imperialista”, agregó.
Por último, la Coordinación 8M afirmó que el movimiento feminista debe mantenerse autónomo frente a partidos e instituciones, al destacar que «nuestra fuerza está en la organización colectiva, en la autonomía y en la memoria de quienes lucharon antes que nosotras”.
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