Alumnos, maestros y trabajadores del Centro Cultural «Jaime Torres Bodet» (CCJTB) presentaron un pliego petitorio dirigido a las autoridades del Instituto Politécnico Nacional (IPN), para exigir la operación de dicho centro.
El documento exige la solución inmediata a problemáticas que afectan la operatividad de los talleres artísticos y la estabilidad laboral del recinto.
Despidos injustificados y crisis en talleres
La comunidad denunció la remoción injustificada de 28 trabajadores a finales de febrero de 2026 que incluye a talleristas y personal administrativo de áreas como:
- Coro
- Danza
- Teatro
- Y en la Orquesta Sinfónica
En este punto, los afectados exigen la restitución de sus puestos en un plazo máximo de 15 días hábiles.
Esta situación impacta directamente la trayectoria académica de los estudiantes, porque al suspenderse las actividades, los alumnos no pueden cumplir con las horas electivas necesarias para su carga curricular.
Además, la falta de inscripción en talleres les impide acceder a becas culturales, que representan el sustento económico para muchos jóvenes.
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Opacidad financiera y deterioro del inmueble
El pliego petitorio solicita transparencia en el manejo de los recursos de los últimos seis años. Los firmantes reclaman el pago de premios económicos de convocatorias oficiales de 2024 y 2025 que aún no se liquidan. Asimismo, señalan que la institución adeuda varias quincenas de salario al personal activo.
A la crisis administrativa se suma el deterioro físico del inmueble. Los usuarios reportaron las siguientes fallas:
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Escenario del Auditorio B con duela rota y clavos expuestos.
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Paredes con humedad y moho.
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Instalaciones eléctricas dañadas y cables arrancados.
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Deficiencias graves en el suministro de agua.
Ultimátum a las autoridades
La comunidad otorgó un plazo de tres días hábiles para recibir una respuesta por escrito. También exigen un compromiso público y un cronograma de acciones con responsables designados.
Los manifestantes advierten que los puntos del pliego son no negociables. En caso de no obtener una solución satisfactoria, se reservan el derecho de tomar las instalaciones del CCJTB y otros espacios del IPN.
Finalmente, demandaron garantías por escrito de que no habrá represalias contra quienes participan en el movimiento.






