Las inundaciones e intensas lluvias que devastaron Poza Rica, en Veracruz, son consecuencia de la alta deforestación indiscriminada que persiste en la zona alta de la montaña del estado, aseguró el director de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), Pedro Álvarez Icaza Longoria.
En el marco de su visita a Oaxaca, donde participó en el Festival de las Aves y en la Feria Nacional de la Agrobiodiversidad, el funcionario federal dijo que, del total de zonas protegidas y reservas naturales, todas están amenazadas por invasiones, «porque hay gente que se aferra en cambiar el uso de suelo».
Mencionó que dentro las zonas con tensión están Tulum, Quintana Roo, en el Corredor del Bosque de Agua por presión de caciques, en la Selva Lacandona, en Chiapas.
«Tenemos dificultades causadas por las comunidades, estamos trabajando para privilegiar el diálogo para valer el interés colectivo de los pueblos sobre los intereses individuales de particulares”, indicó.
Las medidas
Dijo que, entre los acuerdos de la reciente Cumbre de Río, se determinó ampliar el catálogo de zonas protegidas y reservas naturales como mecanismo de adaptación para enfrentar desastres naturales como ciclones, huracanes, deslaves e inundaciones.
«Se ha demostrado que la deforestación en Veracruz, incrementó las lluvias intensas en la zona de Poza Rica. Entonces la alternativa es crear los corredores biológicos como una categoría de conservación adicional que permita amortiguar los efectos de cambio climático, porque son más dinámicos y más extendidos”, apuntó.
Álvarez Icaza Longoria refirió que en México hay 232 zonas protegidas y más 120 áreas de conservación, lo que implica más de un 1.5 millón de hectáreas protegidas con diversas categorías de manejo y se va buscar aumentar entre 30 y 40%.
En Oaxaca hay más de 900 mil hectáreas de zonas protegidas, entre ellas la Reserva de la Biosfera de Cuicatlán y el parque nacional Huatulco, donde se busca recuperar la playa Tangolunda y un campo de golf.







