Curioso, ¿no? Hablamos constantemente de liderazgo, de cultura organizacional y de compromiso, pero seguimos evitando una conversación incómoda: la cantidad de líderes que aún gestionan personas desde el miedo. No desde el grito ni la humillación explícita, sino desde una amenaza sutil, perfectamente legal, cuidadosamente camuflada. No levantan la voz, no insultan, no cruzan límites evidentes. Y, aun así, gobiernan desde el miedo.
Son líderes que no necesitan decir “si no te gusta, hay otros”. Basta con recordarlo. No necesitan castigar: les alcanza con sembrar la duda, la inseguridad o la sensación de ser reemplazable. El poder no se ejerce con fuerza, sino con control emocional. A esto se le denomina “implante o proyección psíquica”, ya que la amenaza no siempre es verbal, muchas veces es ambiental. Y cuando el miedo se convierte en el sistema operativo del equipo, la cultura se empobrece, el talento se retrae o renuncia y el feedback desaparece.
Según el State of the Global Workplace Report de Gallup (2024), menos de un 25% de los empleados a nivel global se siente realmente comprometido con su trabajo. El resto no está desmotivado por falta de talento, sino por contextos donde opinar, disentir o equivocarse tiene un costo emocional. Cuando el miedo se normaliza, el compromiso se apaga en silencio.
El problema de este tipo de liderazgo es que no suele aparecer en manuales de acoso ni en demandas laborales. Opera en una zona gris, difícil de denunciar y aún más difícil de explicar. Por eso se normaliza. Por eso se tolera. Y por eso se replica. En estos entornos, el mensaje no se dice de frente, pero se entiende perfectamente. “Aquí hay que alinearse”, “este no es el momento de cuestionar”, “mejor no llamar demasiado la atención”.
Las amenazas más repetidas
Las amenazas más comunes no se escriben en correos ni se anuncian en reuniones. Se insinúan, se repiten, se instalan:
1-Reemplazabilidad: ¿has escuchado la frase “hay mucha gente queriendo este puesto”? Nadie es despedido, pero todos entienden que son prescindibles y cuestionar se vuelve peligroso.
2-Estancamiento: “no sé si ahora es momento de hablar de un aumento de sueldo o de crecimiento”. No se niega una promoción, se congela el futuro. El mensaje es claro: pensar distinto tiene un precio a pagar.
3-Aislamiento: “aquí todos estamos alineados… menos tú”. No hay una confrontación directa, pero sí exclusión: menos información, menos participación, menos voz o ni siquiera se te invita a ciertas reuniones. Hace años, a la CEO de una empresa donde trabajaba dejaron de invitarla a reuniones estratégicas, la última semana antes de ser despedida.
4-Evaluación subjetiva: “la percepción también cuenta”. Muchos líderes evalúan sin criterios claros, todo depende del humor, la afinidad, la falsa empatía o la obediencia sumisa. La ambigüedad se transforma en un mecanismo de control.
5-Silencio: no hay feedback, ni reconocimiento, ni corrección. Solo un vacío que genera ansiedad y auto-duda. El colaborador no sabe si está fallando, pero siente que está en riesgo.
Este estilo de liderazgo no genera compromiso, sino supervivencia. Las personas dejan de proponer, dejan de disentir, dejan de pensar en grande. Empiezan a cuidarse más que a contribuir. Cumplen, pero no creen. Obedecen, pero no se comprometen. Y lo más peligroso es que el líder suele interpretar ese silencio como alineación. Cree que todo está bien porque nadie se queja. Pero el silencio no es lealtad, es protección.
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Investigaciones de Harvard Business School muestran que los equipos con mayor seguridad psicológica no son los que cometen menos errores, sino los que se atreven a hablar de ellos. En culturas donde el miedo gobierna, los errores no desaparecen: se esconden. Y cuando el silencio se instala, el aprendizaje se detiene. Un equipo en silencio no es un equipo alineado. Es un equipo en alerta o de salida.
¿Quién es Jacques Giraud?
Es ingeniero, especialista en desarrollo organizacional, master coach y mentor, con más de 28 años de experiencia y más de 400 seminarios impartidos como facilitador de Insight Seminars en más de 15 países. Autor del libro “Super Resiliente”. www.jacquesgiraud.com






