En la primera quincena de febrero, la inflación anual fue de 3.92 por ciento, con un aumento de 0.25 por ciento respecto a la quincena anterior, debido al repunte que mostraron productos agrícolas como el limón, el tomate verde, la papa y el jitomate.
Este resultado estuvo por arriba de lo esperado por los analistas, que estimaban un repunte en la inflación de 0.18 por ciento. Sin embargo, la inflación hiló ocho meses consecutivos por debajo del rango de 4.0 por ciento, que el límite superior establecido por el Banco de México (Banxico).
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) dio a conocer que este resultado fue superior a la inflación al 3.82 por ciento de la quincena anterior, siguiendo una trayectoria al alza desde inicio de año.
De acuerdo con analistas de Banamex, “la inflación quincenal de productos agrícolas fue la mayor para una quincena similar desde 1995”.
El reporte del INEGI, indica que la inflación quincenal respondió también a aumentos de precios en alimentos procesados, y servicios de vivienda, universidad y alimentación.
Productos con mayor incidencia
- Jitomate 7.9%
- Papa y otros tubérculos 13.16%
- Tomate verde 17.84%
- Vivienda propia 0.13%
- Limón 17.03%
- Otros alimentos cocinados 0.65%
- Loncherías, fondas, torterías y taquerías 0.27%
- Universidad 0.72%
- Detergentes 0.81%
- Operación Quirúrgica 1.59%
A la baja sobresalieron
- Desodorantes personales -2.46%
- Calabacita -8.93%
- Pollo -0.55%
- Cebolla -4.59%
- Lociones y perfumes -1.97%
- Gas doméstico LP -0.54%
- Carne de cerdo -0.57%
- Chayote -7.49%
- Taxi -0.44%
- Otros chiles frescos -3.96%
Inflación subyacente
En tanto, la inflación subyacente se ubicó en 0.22 por ciento quincenal, por abajo de su promedio histórico, y a tasa anual bajó a 4.52 por ciento (4.56 por ciento la quincena anterior), principalmente por una reducción en servicios.
Mantienen estimados
Tras el resultado, los analistas de Banamex mantuvieron su estimado para el cierre de 2026 para la inflación anual general y subyacente en 4.2 y 4.3 por ciento, con presiones al alza derivadas de aranceles que se manifestarían gradualmente, así como por aumentos acumulados en costos laborales, compensadas parcialmente por la apreciación cambiaria y un crecimiento económico que se mantendrá moderado.






