La ofensiva lanzada por Estados Unidos contra Irán, en coordinación con Israel, pero sin aval de organismos internacionales, marca un punto de quiebre en el equilibrio geopolítico de Medio Oriente y coloca al sistema internacional ante una nueva prueba de fuerza, advirtió el internacionalista de la UNAM Carlos Manuel López Alvarado.
En entrevista con AMEXI, el especialista subrayó que se trata de una acción unilateral que carece de legitimidad en el marco del derecho internacional público.
“Es un ataque que no tiene respaldo de las instituciones internacionales y que coloca en entredicho la imagen de Estados Unidos como promotor de la paz”, afirmó.
A su juicio, la decisión responde más a cálculos políticos internos que a una estrategia de estabilidad global. “Se están priorizando intereses personales por encima de un orden internacional basado en reglas”, sostuvo.
Escalada y alineamiento de bloques
El académico anticipó que la acción militar puede detonar una escalada regional con reacomodo de alianzas.
“Vamos a hablar de una escalada del conflicto y de un alineamiento más claro de bloques”, explicó.
Detalló que países sunitas del Golfo Pérsico podrían permitir operaciones logísticas y de inteligencia en favor de Washington e Israel, aunque sin involucrarse directamente en combate. Esta posición, dijo, implicaría un respaldo indirecto contra el régimen iraní.
¿Caída del régimen? No necesariamente
Sobre las versiones no confirmadas en torno a la muerte del líder iraní, López Alvarado llamó a la cautela y descartó que un eventual asesinato implique automáticamente un cambio de régimen.
“No necesariamente va a traer la caída del régimen; quien podría asumir el control es la Guardia Islámica y ser incluso más radical”, advirtió.
En ese escenario, lejos de debilitarse, el régimen podría cerrar filas y fortalecer su narrativa antiestadunidense.
También prevé una radicalización social en Irán y un aumento del sentimiento antioccidental en la región.
Energía y comercio, los primeros impactos
El especialista identificó consecuencias inmediatas en el mercado energético.
Si se interrumpen rutas estratégicas, como el Estrecho de Ormuz, o corredores marítimos en la península arábiga, el precio del petróleo podría dispararse.
“El alza de los hidrocarburos sería inmediata y tendría impacto global”, señaló.
En el caso de México, el efecto sería directo. “Se puede traducir en un aumento en los precios de los combustibles”, afirmó.
Además, advirtió que el conflicto podría fortalecer discursos contrarios a la globalización y acelerar la fragmentación de cadenas logísticas internacionales.
Rusia, China y el debilitamiento del orden internacional
López Alvarado sostuvo que el Consejo de Seguridad de la ONU quedará prácticamente paralizado por el veto estadunidense, mientras Rusia y China reaccionan con condenas diplomáticas o cautela estratégica.
“El derecho internacional público queda debilitado; parece un elemento decorativo cuando ocurren acciones de esta naturaleza”, afirmó.
Para América Latina, consideró que el mensaje es preocupante.
“Si un país con capacidad tecnológica y peso regional como Irán puede ser atacado de esta manera, ¿en qué posición quedan los países latinoamericanos si el derecho internacional no opera?”, cuestionó.
El académico concluyó que el desenlace dependerá de la respuesta de Teherán en las próximas horas.
“El conflicto puede escalar a grandes dimensiones o estabilizarse; todo va a depender de la reacción iraní”, finalizó.
Lee: EU e Israel atacan a Irán, que lanza misiles contra bases en 5 países






