El Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) advirtió que el escenario para 2026 se mantiene cauteloso, con un crecimiento económico débil estimado de apenas 1.5%, inflación corregida al alza en 4.0% y un entorno marcado por la inseguridad pública, considerada el principal factor que podría inhibir la actividad productiva.
Confianza empresarial y consumo en terreno reservado
En su reporte “Análisis Económico Ejecutivo”, señaló que los niveles de confianza de consumidores y empresarios continúan siendo reservados, reflejo de un entorno económico frágil.
Aunque al cierre de 2025 se observaron ligeras mejoras en algunos indicadores, el balance general mostró debilidad, añadió el organismo dependiente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE).
Refirió que la inversión fija bruta acumuló una caída de 6.7% en 2025, su primera baja en cinco años, con un desplome de 30.3% en la inversión pública durante enero de 2026, el mayor retroceso para ese mes desde 1991.
Por su parte, el consumo privado cerró 2025 con un repunte mensual de 1.2% en diciembre, logrando un avance anual de 5.6%, el más alto en casi dos años. Sin embargo, el acumulado anual apenas alcanzó 1.2%, el nivel más bajo en un lustro.
Mercado laboral en precarización
El CEESP señaló que el mercado laboral muestra señales de deterioro: mayor concentración en salarios bajos, reducción en empleos mejor remunerados y un incremento en la informalidad, lo que presiona los costos de contratación para las empresas.
Expectativas limitadas para 2026
Aunque el programa de inversión anunciado por la presidenta Claudia Sheinbaum genera cierto optimismo, las expectativas de crecimiento siguen siendo modestas, precisó.
Mencionó que la encuesta de especialistas del sector privado en febrero ubicó el pronóstico de crecimiento en 1.46%, aún lejos del 2.3% oficial.
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