En mayo de 2026, el valor de la canasta básica alimentaria —referente de la línea de pobreza extrema por ingresos— se ubicó en dos mil 597.37 pesos mensuales por persona en zonas urbanas y en mil 960.23 pesos en zonas rurales, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
Así, la canasta alimentaria aumentó 6.9% anual en el ámbito urbano y 6.3% en el rural, moderándose tras cuatro meses de alzas consecutivas.
Sin embargo, ambos incrementos superaron la inflación general anual de 3.9%, con diferencias de 3.0 y 2.3 puntos porcentuales, respectivamente.
Los productos con mayor incidencia en el aumento fueron el jitomate, los alimentos y bebidas consumidas fuera del hogar y la papa, con mayor impacto en el ámbito rural en los dos primeros casos y en el urbano para el consumo fuera del hogar.
Líneas de pobreza por ingresos
El INEGI reportó que la Línea de Pobreza por Ingresos (LPI), que suma la canasta básica alimentaria y la no alimentaria, alcanzó en mayo cuatro mil 929.96 pesos mensuales por persona en zonas urbanas y tres mil 554.28 pesos en zonas rurales.
El incremento anual fue de 5.1% en ambos ámbitos, desacelerándose tras cuatro meses de alzas.
No obstante, la variación superó la inflación general en 1.2 puntos porcentuales.
En el ámbito urbano, la incidencia de la canasta alimentaria fue de 69.8%, mientras que en el rural fue de 66.3%.
En la canasta no alimentaria, destacaron el transporte público y los cuidados personales en zonas rurales; en el urbano, además del transporte, sobresalieron educación, cultura y recreación.
Inflación general en México
La inflación general anual de mayo de 2025 se ubicó en 3.9%, una baja frente al 4.4% de mayo de 2025. En términos mensuales, la inflación fue de -0.2%, regresando a niveles similares a los de mayo de 2024.






