En estas vacaciones de Semana Santa, miles de familias mexicanas se preparan para disfrutar de playas, balnearios, caminatas por calles soleadas y paseos a pie en destinos turísticos del país.
Sin embargo, la intensa radiación ultravioleta y el contacto con el ambiente húmedo, arenoso o contaminado representan un riesgo significativo para la salud de la piel, el órgano más expuesto al exterior.
Expertos advierten que la combinación de sol directo y factores ambientales puede derivar en diversas enfermedades cutáneas, desde leves hasta graves, si no se toman precauciones adecuadas.
Quemaduras solares
Entre las principales afecciones derivadas de la exposición al sol destacan las quemaduras solares, que se incrementan notablemente durante periodos vacacionales como este.
Estas lesiones, que pueden llegar a segundo grado con ampollas y enrojecimiento intenso, afectan especialmente a quienes pasan horas en playas o balnearios sin protección.
En caminatas urbanas o paseos a pie, el sol se acumula en zonas como rostro, brazos y cuello, agravando el daño incluso en días nublados.
Las consecuencias inmediatas de las quemaduras incluyen dolor agudo, inflamación y mayor vulnerabilidad a infecciones secundarias. Si no se atienden correctamente, pueden dejar cicatrices permanentes o complicaciones que requieren hospitalización.

La radiación recibida es acumulativa
Además, el daño acumulado desde la infancia multiplica el riesgo a largo plazo, ya que el 80% de la radiación recibida en la vida se adquiere antes de los 18 años.
A mediano y largo plazo, la sobreexposición solar provoca envejecimiento prematuro de la piel, con aparición de manchas, arrugas y lesiones precancerosas como queratosis actínicas.
Estas “flores del panteón” o léntigos solares suelen manifestarse en antebrazos y rostro tras exposiciones crónicas, transformándose en manchas ásperas que alertan sobre posibles carcinomas si no se vigilan.
Cáncer en la piel
El cáncer de piel es la enfermedad más preocupante y la más frecuente en México, con entre 11 mil y 16 mil nuevos casos anuales según el Instituto Mexicano del Seguro Social.
El melanoma, el tipo más letal, registra unos 2 mil casos al año y causa el 80% de las muertes por esta enfermedad.
“El cáncer de piel es el más frecuente. Existen 4 tipos: carcinoma basocelular, carcinoma epidermoide, carcinoma de anexos y melanoma, éste último es de los más letales, su frecuencia se ha incrementado exponencialmente en los últimos años”, alertó el doctor José Francisco Gallegos Hernández, del Departamento de Tumores de Cabeza y Cuello del Hospital de Oncología del IMSS.
Infecciones cutáneas
En playas y balnearios, el ambiente húmedo y el contacto con arena mojada o agua contaminada favorecen infecciones fúngicas como la tinea pedis o pie de atleta, así como dermatitis irritativas.
Además, en algunos destinos donde la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios ha detectado bacterias fecales elevadas, el baño puede provocar sarpullidos, irritaciones y lesiones cutáneas por enterococos, que afectan la piel expuesta directamente al agua.
Dermatitis de contacto
Durante caminatas en calles o paseos a pie en zonas urbanas, la combinación de sol, polvo, contaminación y posibles alérgenos vegetales genera dermatitis de contacto o fotoirritativa.
Estas reacciones se manifiestan con enrojecimiento, picazón e inflamación, especialmente si se usan lociones o perfumes que reaccionan con los rayos UV, agravando el daño en pieles morenas o claras por igual.
Las consecuencias de estas enfermedades van más allá del malestar temporal: pueden derivar en infecciones crónicas, cicatrices, costos médicos elevados y, en casos de cáncer, tratamientos largos con impacto en la calidad de vida.
El doctor Jorge Ocampo, dermatólogo mexicano, explica que “los rayos ultravioleta son la principal causa de daño en la piel” y que el bronceado no es saludable, sino un mecanismo de defensa que acumula lesiones visibles incluso en jóvenes.
Expertos exhortan a extremar cuidados de la piel
Para prevenir estos riesgos, las autoridades de salud recomiendan el uso constante de protector solar con FPS 30 o superior.
La doctora Rosa María Ponce, exjefa del Servicio de Dermatología del Hospital General de México de la Secretaría de Salud, insistió:
“A quienes tengan planeado visitar alguna playa o balnearios, que extremen sus precauciones en el cuidado de la piel, incluyendo zonas que normalmente se olvidan, como el torso del pie. Si se realiza una actividad acuática se debe aplicar el foto protector solar de forma abundante en todo el cuerpo, mínimo cada dos horas”.
Otras medidas esenciales incluyen:
- Evitar la exposición directa entre las 10:00 y las 16:00 horas
- Usar sombreros, gorras, sombrillas, ropa de algodón clara y con protección UV
- Además de buscar sombra periódicamente
“Evitar el sol entre 10 de la mañana y cuatro de la tarde es una de las medidas más eficaces”, recomienda el doctor Jorge Ocampo, quien también sugiere protectores adaptados por edad: pantallas físicas para niños y fórmulas en gel para pieles con acné.
Además, indicó especial atención para niños, adultos mayores y personas de piel clara o con antecedentes familiares, ya que el 80% de la radiación vital se acumula en la infancia.
La Secretaría de Salud y el IMSS coinciden en que, ante cualquier quemadura, se debe acudir inmediatamente al médico sin aplicar remedios caseros, y optar por antihistamínicos o tratamientos prescritos para evitar complicaciones.
En conclusión, las autoridades de salud de México, a través de sus especialistas, hacen un llamado urgente: “Cuidarse del sol no es solo para las vacaciones. Es una tarea diaria. Prevenir hoy puede ahorrarnos muchas complicaciones mañana”, enfatiza el doctor Ocampo.
Enfermedades más comunes en la piel
- Quemaduras solares: Son el daño más frecuente por la exposición prolongada y sin protección a los rayos UV, provocando enrojecimiento, dolor y, en casos severos, ampollas.
- Dermatitis de contacto: Irritaciones causadas por la reacción de la piel a elementos como la arena, el cloro de las piscinas, perfumes o incluso componentes de los bloqueadores solares.
- Pitiriasis versicolor (hongos): Infección fúngica que se manifiesta con manchas blancas o marrones, especialmente en la espalda y pecho, provocada por el exceso de sudor y humedad.
- Foliculitis de las piscinas: Pequeños granitos rojos que aparecen alrededor de los folículos pilosos, a menudo causados por bacterias presentes en aguas de albercas o jacuzzis.
- Pie de atleta (Tinea pedis): Infección por hongos en los pies, muy común por caminar descalzo en zonas húmedas como vestidores o piscinas.
- Sarpullido por calor (Miliaria): Pequeñas ampollas o granitos provocados por la obstrucción de las glándulas sudoríparas debido al calor intenso.
- Fitofotodermatitis (Manchas por cítricos): Manchas oscuras que aparecen días después de que la piel entra en contacto con cítricos (limón) y posteriormente se expone al sol.Urticaria solar o Prurigo solar.
- Reacciones alérgicas: Generan ronchas y picazón severa tras la exposición al sol.
Recomendaciones
- Protector solar. Aplicar FPS 50+ cada 2 o 3 horas, especialmente en playa o alberca.
- Higiene. Ducharse inmediatamente después de nadar para eliminar cloro, arena y sudor.
- Hidratación. Usar cremas hidratantes y beber agua constantemente.
- Ropa adecuada. Utilizar sombreros de ala ancha y ropa clara, preferiblemente con protección UV.
- Evitar cítricos. No manipular limón ni otros cítricos bajo el sol para evitar manchas.
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