Con más de 130 piezas que reconstruyen la trayectoria de una de las pioneras de la fotografía en México, la exposición “Catalina Guzmán. Photo Chic” abre sus puertas como un recorrido íntimo por la mirada de una artista que capturó la transformación social y estética del país durante las primeras décadas del siglo XX.
Presentada por la Secretaría de Cultura y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura en el Museo Nacional de San Carlos, la muestra reúne imágenes, postales, objetos de época y material documental, en su mayoría inéditos, que permiten redescubrir la obra de esta fotógrafa mexicana, activa entre 1914 y 1940.
La secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, destacó que esta exposición representa un paso importante para recuperar una trayectoria fundamental y visibilizar el papel de las mujeres en la construcción de la memoria visual del país.
“Reconocer la obra de Catalina Guzmán es ampliar la historia de nuestra fotografía desde una mirada que durante mucho tiempo quedó al margen”, subrayó.
Lee: “Planeta Complejo. Diversidad” busca repensar el presente a través del arte
Memoria, identidad y mirada femenina
Dividida en cinco núcleos temáticos, la exposición permite explorar la diversidad de la obra de Guzmán, desde retratos infantiles cargados de simbolismo hasta imágenes masculinas vinculadas al México post revolucionario, pasando por retratos femeninos que revelan una sensibilidad particular hacia otras mujeres que, como ella, se desenvolvían en el espacio público.
Para el director del recinto, Jorge Reynoso Pohlenz, la muestra propone un diálogo entre memoria, identidad y género, al tiempo que invita a reflexionar sobre el papel de la fotografía no solo como imagen, sino como objeto material y vehículo de la vida cotidiana.
En ese sentido, el curador César González-Aguirre resaltó que el 90 por ciento de las piezas exhibidas nunca antes habían sido mostradas al público.
“Photo Chic” y la democratización de la fotografía
La exposición también pone en contexto el papel del estudio “Photo Chic”, fundado y dirigido por Guzmán entre 1923 y 1942, el cual democratizó el acceso a la fotografía entre sectores de la clase media, generando nuevas formas de representación familiar en una época de cambios sociales y culturales.
Una artista adelantada a su tiempo
Catalina Guzmán inició su carrera a los 22 años y rápidamente se consolidó como una figura clave de la fotografía moderna en la Ciudad de México; incluso, en 1924 obtuvo reconocimiento internacional al ganar una medalla de oro en Milán por sus retratos femeninos e infantiles, consolidando una estética propia que la prensa de la época reconocía tanto como fotógrafa y artista.
“Catalina Guzmán. Photo Chic” recupera una obra poco conocida, pero esencial para comprender la evolución de la fotografía en México, así como los procesos de construcción de identidad y género en el país.
La exposición está abierta al público desde el 22 de marzo y permanecerá hasta el 26 de julio de 2026 en el Museo Nacional de San Carlos, ubicado en la colonia Tabacalera de la Ciudad de México.






