En la víspera de la Semana Mayor, en tiempos de Dios y de Cuaresma, el obispo de la iglesia católica de Oaxaca, Pedro Vasquez Villlalobos, llamó a los responsables de congregaciones evangélicas y otras a no robarse los creyentes.
El obispo dijo que «si no quieren ser confrontados, respeten los territorios que les corresponde a la iglesia católica» y justificó la violencia hacia los mormones, pentecostes y evangélicos por estar en la calle llamando a los feligreses a dejar a la iglesia católica.
«Las provocaciones son diversas, como los miembros de los Hijos de Cristo y la Luz del Mundo que este fin de semana colocaron pantallas en las calles para convocar a los feligreses a sumarse a su secta, con sujetos bailando en la vía pública», expresó.
En Oaxaca de acuerdo con la Subsecretaría de Gobernación hay un registro de 27 conflictos por disputas entre evangélicos y católicos, de los cuales 14 están activos y en vías de conciliación, entre ellos:
- Cerro Cajón, de San Isidro
- El Arenal en San Juan Lalana
- San Juan Yaee
- San Juan Yatzona
- San Andrés Solaga en la Sierra Juárez
- San Antonio Huitepec
- Santa Rosa
Otro problema registrado deriva de la disputa por la permanencia de un párroco en una iglesia católica, que no concilia con la autoridad municipal, a quien se dictaron medidas cautelares para evitar agresiones.
Además, hay una lista de 40 familias desplazadas o desterradas y el encarcelamiento de tres pastores evegalicos, el último liberado en San Juan Mazatlán.
Iglesia católica de Oaxaca justifica agresiones
El obispo Pedro Vasquez Villalobos justificó la violencia hacia las congregaciones que no profesan la religión católica, puesto que «ellos mismos generan las condiciones para que se les ataque, al provocar la violencia incitando a los feligreses a dejar el culto católico».
El prelado afirmó que en el mundo «hay Dios para todos», y lamentó que haya quienes buscan la hegemonía en ideologías por la fuerza.
Tras una ceremonia, el líder religioso manifestó:
«Si todos fuéramos respetuosos de la fe que profesamos, de la fe que sea, no habría estos problemas. A veces dicen que nosotros los católicos nos ponemos en contra de quienes profesan otra religión, pero de allá para acá, no nos dejan en paz.
Siguen insistiendo en que dejemos de ser católicos, y también ellos nos violentan, puerta por puerta, casa por casa.
Nos violentan, saben que somos católicos, que tenemos una fe y, sin embargo, van y tocan nuestra puerta y buscan que dejemos la fe en Jesucristo y su iglesia y luego dicen que estamos contra ellos y ello es mentira, ellos son los que están en contra de nosotros.
Nosotros no hacemos proselitismo, nosotros respetamos nuestra fe, pero ellos no lo hacen y deben de aprender a vivir su fe sin agraviar al prójimo y vive alla tuyo que yo te respetara».
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