Con 60 votos a favor, 15 en contra y sin abstenciones, el Congreso del Estado de México aprobó la minuta de la reforma electoral en su versión reducida –Plan B-, impulsada desde el Ejecutivo federal, y dio luz verde a una nueva Ley de Salud con la que la entidad dejará atrás un esquema normativo disperso.
En medio de un debate que volvió a exhibir la fractura entre el partido oficial y la oposición en el tema de la reforma electoral, el diputado de Movimiento Ciudadano, Juan Zepeda Hernández, anunció el respaldo de su bancada y adelantó una iniciativa para hacer coincidir la elección de gobernador con la federal.
En la misma dirección se pronunció el Partido Verde, cuya diputada Miriam Silva Mata confirmó el acompañamiento de su grupo parlamentario a la reforma electoral de la presidenta Claudia Sheinbaum.

Por el contrario, el perredista Omar Ortega Álvarez consideró que la reforma carece de necesidad real, mientras que el priista Eduardo Zarzosa Sánchez sostuvo que la minuta responde a una lógica centralista y lesiva para el pacto federal.
Advirtió que la legislación mexiquense fija hoy un límite menor en la integración de los cabildos y que el Congreso local opera con un porcentaje presupuestal inferior.
Morena defiende la versión recortada
A su vez, los legisladores de Morena defendieron el contenido del proyecto a través del diputado Octavio Martínez Vargas, quien afirmó que el texto que llegó a las legislaturas estatales es resultado de una negociación política que dejó fuera cambios más profundos.

La minuta avalada fija un límite al gasto de las legislaturas estatales: no podrán disponer de más de 0.70% del presupuesto de cada entidad y redefine la integración de los ayuntamientos, colocando la cantidad de regidores en una banda de siete a 15, según la población.
Además, quedó fuera el punto más controversial: empatar la revocación de mandato presidencial con la elección federal de 2027.
Nueva Ley de Salud tras décadas de rezago legal
Asimismo, el Congreso mexiquense dio luz verde a una nueva Ley de Salud, con la que la entidad dejará atrás un esquema normativo disperso.
La norma fue avalada por el pleno después de que las comisiones legislativas destrabaron un dictamen que reunió 15 propuestas y el resultado fue un paquete amplio que crea una ley específica en materia sanitaria y ajusta diversas disposiciones estatales.
Con esta aprobación, el tema de salud deja de estar contenido principalmente en el Código Administrativo mexiquense y pasa a tener una legislación propia.
El decreto también modifica otros ordenamientos como el Código de Procedimientos Administrativos, las leyes orgánicas de la Administración Pública estatal y Municipal, con la intención de abarcar un espectro mucho más amplio que el de la atención hospitalaria.

El dictamen incorpora temas como la gratuidad de servicios y medicamentos para personas sin seguridad social, medidas para frenar el robo de insumos médicos, reglas para ambulancias, farmacias y centros de atención a adicciones.
La nueva ley abre espacio a asuntos que durante años se atendieron de forma fragmentada, como la prevención de diabetes y la atención al cáncer infantil.
Salud mental y derechos de pacientes
Otro de los ejes incorporados a la nueva ley es la salud mental, con temas vinculados a prevención del suicidio, educación emocional y tratamiento de adicciones.
El nuevo ordenamiento reconoce derechos concretos de pacientes: trato digno, acceso a medicamentos, atención en urgencias, confidencialidad y consentimiento informado.
También define grupos de atención prioritaria como adultos mayores, mujeres, niñas y niños, personas con discapacidad, migrantes y pueblos indígenas.






