México cuenta con capacidades científicas propias con las que observa y anticipa tormentas solares y otras perturbaciones que pueden afectar telecomunicaciones, sistemas eléctricos, navegación aérea y satélites, informó la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Estas capacidades se desarrollan a través del Observatorio de Centelleo Interplanetario (MEXART) y el Laboratorio Nacional de Clima Espacial (LANCE). Ambos cuentan con infraestructura científica que permite identificar estructuras en el viento solar, detectar eventos solares intensos y generar alertas tempranas con impacto potencial en redes tecnológicas del país.
De acuerdo con la UNAM, los investigadores mexicanos han desarrollado catálogos nacionales de perturbaciones ionosféricas, metodologías de procesamiento de datos y estudios publicados en revistas internacionales, lo que fortalece la capacidad del país para anticipar riesgos derivados del clima espacial.
El rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas, señaló que en una etapa marcada por la creciente dependencia tecnológica, el estudio del clima espacial se vuelve estratégico.
“México dispone de instrumentos, conocimientos especializados y capacidades propias para afrontar este desafío”, afirmó durante la conmemoración del aniversario del MEXART y del Laboratorio Nacional de Clima Espacial.
Proyectos científicos mexicanos
El Observatorio de Centelleo Interplanetario (MEXART) y el Laboratorio Nacional de Clima Espacial (LANCE) son proyectos científicos mexicanos enfocados en el monitoreo del clima espacial, ubicados principalmente en Coeneo, Michoacán.
MEXART —Mexican Array Radio Telescope— es un radiotelescopio de baja frecuencia que opera alrededor de 140 MHz. Se emplea para estudiar el viento solar, ráfagas solares e ionosfera mediante la observación de fuentes de radio interplanetarias.
El observatorio, inaugurado hace aproximadamente dos décadas, está integrado por más de 4 mil antenas. Forma parte de la infraestructura científica del Instituto de Geofísica de la UNAM.
Por su parte, LANCE es una red nacional de instrumentos científicos distribuidos en el país que monitorean el clima espacial en tiempo real mediante:
- Magnetómetros
- Ionosondas
- Antenas Callisto
- Detectores de rayos cósmicos
- El propio radiotelescopio MEXART
Esta red permite observar tormentas geomagnéticas, perturbaciones ionosféricas y ráfagas solares, así como evaluar sus posibles impactos en sistemas tecnológicos.
Tormenta geomagnética evidenció riesgos
Uno de los eventos más recientes ocurrió el 10 de mayo de 2024, cuando una tormenta geomagnética intensa generó auroras visibles en distintas regiones de México, incluyendo Michoacán y la Ciudad de México.
Además del fenómeno visual, este evento evidenció que el clima espacial puede provocar interrupciones en comunicaciones, GPS y redes eléctricas, subrayando la necesidad de contar con sistemas de monitoreo y alerta temprana.
De la investigación a la protección tecnológica
El Laboratorio Nacional de Clima Espacial (LANCE) ha contribuido a convertir datos científicos en herramientas de prevención. En 2024 participó en la elaboración de la primera Guía de recomendaciones de clima espacial en México, junto con:
- CENAPRED
- Agencia Espacial Mexicana
- Sistema Nacional de Protección Civil
Estas acciones permiten fortalecer la resiliencia nacional ante fenómenos solares que pueden impactar infraestructura crítica.
De acuerdo con la coordinadora de la Investigación Científica de la UNAM, María Soledad Funes Argüello, el clima espacial ha dejado de ser sólo un tema científico para convertirse en un asunto estratégico.
“México cuenta con capacidades propias para observar el clima espacial, anticipar perturbaciones solares y contribuir a la protección de infraestructuras críticas”, señaló.
México anticipa tormentas solares luego de tres décadas de desarrollo científico
El proyecto comenzó hace más de 30 años, cuando la investigadora Silvia Bravo impulsó la creación de un observatorio solar para estudiar el viento solar y su impacto en la Tierra.
Tras la búsqueda de un sitio adecuado, se eligió Coeneo, Michoacán. Ahí la comunidad de la colonia Félix Ireta donó terrenos para la instalación del observatorio.
Con el tiempo, el MEXART y el LANCE se integraron al Servicio de Clima Espacial México (SCiESMEX). Así se consolidó una red nacional de monitoreo y posicionando a México dentro de la comunidad científica internacional.
Ciencia estratégica para el país
Las autoridades universitarias destacaron que estas capacidades permiten fortalecer:
- Telecomunicaciones
- Sistemas eléctricos
- Navegación aérea
- Posicionamiento satelital
- Infraestructura tecnológica
Además, contribuyen al Sistema Nacional de Protección Civil mediante alertas tempranas ante eventos solares extremos.
Durante la ceremonia conmemorativa participaron autoridades universitarias, estatales y municipales, así como investigadores que han contribuido al desarrollo del proyecto, donde también se develó una placa por el aniversario del Laboratorio Nacional de Clima Espacial.






