México actualizó su marco legal tras más de 30 años con la aprobación de la nueva Ley Federal de Cine y el Audiovisual, una nueva ley que busca garantizar mayor presencia del cine nacional, fortalecer su financiamiento y adaptarlo a la era digital.
Esta nueva legislación marca un cambio de fondo al reconocer al cine y al audiovisual como parte del derecho a la cultura, dejando atrás un enfoque centrado exclusivamente en el mercado.
Entre los principales cambios, la ley establece medidas concretas para fortalecer la exhibición del cine nacional:
- Un mínimo del 10% de contenido mexicano en salas comerciales
- La ampliación del periodo de exhibición de 7 a 14 días
Con ello, se busca que las producciones nacionales tengan mayor visibilidad y permanencia frente a la oferta internacional.
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Incorporación del ecosistema digital
Uno de los avances más relevantes es la inclusión del ecosistema audiovisual contemporáneo, que abarca tanto el cine tradicional como las plataformas digitales.
Esto permite que la política pública contemple nuevas formas de consumo y distribución, alineándose con las tendencias globales del entretenimiento.
Fomento, financiamiento y memoria audiovisual
La legislación también fortalece el apoyo al cine mexicano al reconocer en la ley al Fomento al Cine Mexicano (Focine), garantizando su continuidad y crecimiento presupuestal.
Además, establece acciones para preservar la memoria audiovisual del país mediante la conservación, restauración y digitalización del acervo cinematográfico.
La secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, destacó que esta reforma representa una decisión estratégica:
“El cine y el audiovisual no pueden quedar solo a merced del mercado. Son parte de nuestro derecho a la cultura, de nuestra memoria y de nuestra capacidad de narrarnos como país”.
Acceso, inclusión y política nacional
La nueva ley también incorpora criterios de accesibilidad para garantizar que más personas puedan disfrutar de contenidos audiovisuales en condiciones incluyentes.
Asimismo, establece una política cinematográfica nacional coordinada con estados y municipios, con el objetivo de descentralizar la producción, distribución y exhibición en todo el territorio.
Impulso integral a la industria
Este nuevo marco legal se complementa con otros estímulos recientes, como el crédito fiscal de hasta el 30 por ciento para producciones audiovisuales y el incremento histórico al programa EFICINE, medidas que buscan atraer inversión, generar empleo y fortalecer toda la cadena productiva del sector.
Con la aprobación de esta ley, México da un paso decisivo hacia la modernización de su industria audiovisual, apostando por un modelo que reconoce al cine como un bien cultural estratégico.
La reforma redefine las reglas del sector y abre nuevas oportunidades para que más historias mexicanas lleguen a las pantallas y conecten con audiencias dentro y fuera del país.






