El Mundial 2026 se perfila como un motor económico para México, con expectativas de crecimiento en turismo, comercio y servicios, pero el reto será contener el alza de precios y garantizar seguridad, dos factores de preocupación entre los mexicanos que podrían frenar la participación ciudadana y empañar los beneficios esperados.
Así lo revela el más reciente estudio de la empresa de investigación de mercado y sondeos Ipsos sobre la Copa Mundial de la FIFA 2026, que por primera vez se jugará en tres países: México, Estados Unidos y Canadá, del 11 de junio al 19 de julio de 2026.
El reporte destaca que ocho de cada 10 mexicanos anticipan beneficios económicos por el Mundial 2026, principalmente derivados del turismo (77%) y el comercio local.
Además, seis de cada 10 consideran que el evento favorecerá al sector hotelero y restaurantero, mientras que 39% confía en que la economía mejorará después del torneo.
El entusiasmo es evidente: 70% apoya que México sea sede y 86% cree que el Mundial fomentará el turismo.
Sin embargo, las preocupaciones de los mexicanos durante el Mundial también pesan. La principal inquietud el aumento de precios (65%), seguido del gasto excesivo de recursos públicos (54%) y el endeudamiento (15%).
Además, 79% se declara preocupado por la delincuencia común y 43% duda de que se garantice un entorno seguro.
Seguridad y organización
Las medidas más urgentes para los encuestados son reforzar la seguridad en sedes y zonas turísticas (70%), presencia del Ejército en ciudades sede (48%) y operativos contra el crimen organizado (41%). Sólo 36% cree que el Mundial traerá más seguridad al país.
A esto se suma la percepción de que la Federación Mexicana de Fútbol y el gobierno están poco organizados (46%).
Infraestructura y confianza
Aunque seis de cada 10 consideran que estadios y hoteles están listos para el Mundial de Fútbol, apenas tres de cada 10 califican como adecuadas las calles, banquetas y transporte público.
En cuanto a la afición, 52% no acudirá a partidos por los altos precios de boletos, mientras que la confianza se deposita más en analistas deportivos (69%) y comentaristas (67%) que en influencers (35%).






