En tres meses, la Ciudad de México y sus alrededores se hundieron seis centímetros, debido a los cambios de elevación desiguales y aparentemente pequeños que se han acumulado a lo largo de las décadas, fracturando carreteras, edificios y tuberías de agua.
De acuerdo con datos de NISAR (NASA-ISRO Synthetic Aperture Radar), misión satelital entre Estados Unidos e India, lanzada en julio del año pasado para monitorear con precisión milimétrica los cambios en la superficie terrestre, hielo y ecosistemas, la capital del país y sus alrededores se hundieron dos centímetros por mes entre el 25 de octubre de 2025 y el 17 de enero pasado.
En un lecho lacustre
Refiere que el área metropolitana de la capital mexicana, habitada por unos 20 millones de personas, está construida sobre un acuífero, y que el bombeo intensivo de agua subterránea, sumado al peso del desarrollo urbano, provoca la compactación del antiguo lecho lacustre bajo la ciudad durante más de un siglo.

Expuso que para las décadas de 1990 y 2000, algunas zonas del área metropolitana se hundían alrededor de 35 centímetros por año, dañando infraestructuras como el Metro.
Otras de las zonas más afectadas por el hundimiento que se observan en las imágenes satelitales de la NASA son el Aeropuerto Internacional “Benito Juárez” de la Ciudad de México (AICM), el Lago de Chalco y el Ángel de la Independencia, tres puntos se consideran zonas clave para seguir rastreando el hundimiento de la capital.
La referencia
En el caso del Ángel de la Independencia, en Paseo de la Reforma, es un indicador visible del hundimiento del terreno, pues al monumento de 36 metros de altura se le han añadido 14 escalones a su base a medida que el terreno a su alrededor se hunde gradualmente.
David Bekaert, gerente de proyecto del Instituto Flamenco de Investigación Tecnológica y miembro del equipo científico de NISAR, previó “nuevos descubrimientos de todo el mundo, dadas las capacidades de detección únicas de NISAR y su cobertura global constante”.
El satélite NISAR es el primero en transportar dos instrumentos SAR en diferentes longitudes de onda y monitorea las superficies terrestres y heladas de la Tierra dos veces cada 12 días, recopilando datos mediante el reflector gigante en forma de tambor de la nave espacial.






