Naoya Inoue demostró por qué es el mejor libra por libra del mundo al vencer por decisión unánime a Junto Nakatani.
El Monstruo Inoue puso en juego el título indiscutido supergallo y resolvió la pelea a su favor tras 12 rounds, con puntuaciones de 116-112, 115-113 y 116-112.
En la pelea más esperada en la historia del boxeo japonés, Inoue dominó la primera mitad de la pelea y cerró mejor para consolidar su reinado.
Como un juego de ajedrez, Inoue y Nakatani se estudiaron en los primeros tres minutos y los pocos impactos que salieron fueron del campeón.
La pelea se desarrollaba en el centro del ring, ambos todavía muy cuidadosos en el segundo round, pero ligeramente más agresivo Naoya.
Ante más de 55,000 espectadores, Nakatani parecía respetar mucho al campeón indiscutido en los primeros asaltos.
Sin hacer el daño esperado, pero los mejores golpes eran de Naoya, quien lucía a la defensiva, moviéndose y sin dejar que su rival lo alcanzara.
Nakatani lanzó un par de bombazos en el cuarto asalto, pero la velocidad con la que se movía Inoue impidió que lo alcanzara.
Naoya Inoue estaba haciendo una pelea perfecta, con velocidad para entrar, salir, conectar y evitar ser conectado por Nakatani, quien cada vez se veía más en la necesidad de arriesgar.
El Monstruo Inoue, quien se vio vulnerable en peleas contra Luis Nery y Ramón Cárdenas, cuando se fue a la lona, ahora parecía intocable.
Leer: David Benavidez y Zurdo Ramírez libran báscula para estelarizar en Las Vegas
Junto Nakatani reacciona, pero no le alcanzó ante Inoue
Las combinaciones a velocidad seguían haciendo daño a Nakatani, quien tenía que verse más agresivo, pues la pelea se le estaba escapando.
Junto Nakatani salió más agresivo al octavo asalto, hubo intercambio de golpes y por momentos llevó a Inoue a las cuerdas, donde buscó castigarlo. El octavo fue su mejor asalto.
El noveno fue de los más emocionantes, con un Nakatani más agresivo, con mucha presión y conectando al Monstruo.
En el décimo round, y con la insistente presión de Junto, llegó un cabezazo accidental que provocó un corte cerca del ojo izquierdo de Nakatani, que como todo un guerrero siguió en la pelea.
La presión y los mejores golpes ya eran de Nakatani, que en los últimos dos asaltos salió al todo por el todo.
El ligero dominio de Nakatani en los últimos tres asaltos obligó a Naoya a despertar en el undécimo, donde conectó, hizo retroceder a Nakatani.
El retador tenía los últimos tres minutos para noquear a Naoya y destronarlo, pero Inoue, el mejor libra por libra del mundo, no se dejó tocar.
Los tres jueces lo vieron ganador y se quedó con el triunfo que lo consolida como campeón indiscutido de las 122 libras y como el mejor boxeador de la actualidad.






