La inflación en México se mantendrá por encima de 4.0% al menos hasta principios de 2029, de acuerdo con un nuevo análisis de S&P Global Market Intelligence.
El reporte advierte que, pese a la fortaleza del peso y la estabilidad de la tasa de interés, los precios seguirán presionados por factores externos y domésticos.
“Este escenario plantea un entorno de estabilización paulatina para la economía nacional”, anticipó.
La firma recordó que la semana pasada el Banco de México redujo la tasa de referencia a 6.50%, su nivel más bajo desde abril de 2022, en una votación dividida, con lo que se marca el cierre del ciclo de flexibilización monetaria.
Estimó que la inflación anual en México cierre 2026 en 5.5% y 2027 en 4.4%, manteniéndose por arriba del umbral de 4.0% hasta 2029.
Pronosticó que los costos de importación de gasolinas, el impacto climático de El Niño, problemas de seguridad en el campo y la mayor demanda de servicios por eventos como el Mundial de futbol, mantendrán la presión sobre los precios.
S&P Global Market Intelligence destacó que la moneda nacional se ha convertido en un contrapeso que ayuda a mitigar los efectos del encarecimiento del petróleo y los altos costos de importación.
“Este panorama ofrece a las empresas y consumidores una visión clara: un entorno de tasas estables y una economía que, respaldada por la resiliencia de su moneda, transita hacia la normalización de precios a un ritmo moderado”, añadió.






