La entrada de policías municipales de Naucalpan a la Facultad de Estudios Superiores Acatlán, de la UNAM, derivó en una confrontación con integrantes de la comunidad universitaria y abrió un nuevo cuestionamiento sobre los límites de actuación de corporaciones externas dentro de instalaciones autónomas.
La delegación sindical del STUNAM en la FES Acatlán acusó que el ingreso de tres elementos armados de la policía municipal constituyó una “flagrante violación” a la autonomía universitaria, pues los agentes entraron al campus durante una persecución contra un integrante de la comunidad universitaria y, de acuerdo con el sindicato, agredieron físicamente a personal de vigilancia, a otros miembros de la facultad y al representante legal del plantel.
El ingreso de la policía al campus
Los hechos ocurrieron el 19 de mayo, cuando elementos de la Guardia Municipal ingresaron a la facultad en persecución de un hombre que, según la versión del ayuntamiento de Naucalpan, había participado en un percance vehicular fuera del campus y presuntamente amenazó con un arma de fuego a otra persona.
La persona perseguida entró al estacionamiento de la FES Acatlán y, detrás de ella, también lo hicieron policías municipales en motocicleta. Ya dentro del plantel, los agentes la sometieron y le colocaron esposas en los escalones del edificio A3, lo que provocó la reacción de alumnos, trabajadores y personal de vigilancia.
Reacción de la comunidad y defensa de la autonomía
La dirección de la FES Acatlán informó que personal de vigilancia institucional pidió a los policías retirarse de las instalaciones, con el argumento de una violación a la autonomía universitaria, pues el ingreso de fuerzas públicas a espacios de la UNAM no es un asunto únicamente operativo, sino que toca el principio constitucional que reconoce a las universidades autónomas la facultad de gobernarse a sí mismas, organizar su vida académica y administrativa, y administrar su patrimonio.
La Oficina de la Abogacía General de la UNAM define la autonomía universitaria como la atribución prevista en el artículo tercero constitucional, en la Ley Orgánica y en el Estatuto General de la institución, para ejercer su libre organización académica y administrativa, así como su forma de gobierno interno, con el propósito de cumplir sus fines de enseñanza, investigación y difusión de la cultura.
Bajo ese marco, el señalamiento de la comunidad no se limita a la detención de una persona dentro del plantel, sino al posible desplazamiento de la autoridad universitaria por una corporación municipal, sin que haya existido solicitud formal de apoyo, autorización expresa de autoridades de la facultad o coordinación previa con la UNAM para intervenir dentro de sus instalaciones.
Postura del STUNAM y autoridades municipales
En su pronunciamiento, la delegación sindical del STUNAM sostuvo que las y los trabajadores de base no se oponen a la aplicación de la ley, pero advirtió que las corporaciones policiacas “no pueden ni deben actuar de manera deliberada” ni fuera de las normas que las rigen, menos aún dentro de instalaciones universitarias.
El sindicato llamó a autoridades municipales y estatales a corregir lo ocurrido y afirmó que no es la primera vez que la policía de Naucalpan se ve involucrada en hechos que, desde su perspectiva, vulneran a la sociedad. También agradeció a la comunidad universitaria que participó en la defensa de la autonomía junto con trabajadores de base.
La alcaldía de Naucalpan sostuvo que la Guardia Municipal no vulneró la autonomía universitaria y argumentó que se trató de una persecución iniciada afuera del campus. Según esa versión, los elementos ingresaron para evitar una posible agresión mayor.
Desmentidos y escalada del conflicto
La FES Acatlán, sin embargo, desmintió versiones difundidas en redes sociales sobre detonaciones de arma de fuego dentro del plantel y señaló que la persona involucrada fue remitida al juzgado cívico. En videos difundidos por estudiantes se observa a integrantes de la comunidad universitaria reclamar a los agentes su presencia dentro del campus, mientras algunos gritan: “Se violenta la autonomía”.
El episodio escaló cuando personal de vigilancia, alumnos y, presuntamente, trabajadores o profesores encararon a los policías hasta impedir que la detención continuara en las condiciones en que se realizaba. Durante el forcejeo, uno de los elementos fue empujado y después lanzó contra el piso a una mujer vestida de rojo, lo que aumentó la tensión entre la comunidad y los agentes municipales.
Implicaciones legales y siguientes pasos
La autonomía de la UNAM no implica que sus instalaciones sean ajenas al orden constitucional ni que una autoridad civil quede impedida de actuar ante un riesgo real e inmediato. No obstante, el marco jurídico universitario establece que la institución cuenta con gobierno propio, autoridades internas y normas específicas para su organización y funcionamiento.
Hasta ahora no se ha informado si la UNAM presentará alguna queja formal o pedirá explicación institucional al gobierno de Naucalpan. Tampoco se ha dado a conocer si la corporación municipal abrió una revisión interna por la actuación de sus elementos, en particular por el forcejeo con integrantes de la comunidad universitaria.
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