La compañía Teatro Luna de Papel concluyó recientemente la temporada de “La curiosa búsqueda de Marcel de Petrasant”, una propuesta escénica dirigida por Sandra Rosales que destacó por transformar un libro tridimensional en el eje central de una experiencia teatral llena de imaginación, fantasía y reflexión.
Con dramaturgia de Toño Malpica, la obra se consolidó como una de las apuestas más llamativas de teatro para audiencias jóvenes gracias al uso de la técnica de teatro de papel, un recurso que permitió al público adentrarse en mundos fantásticos donde dragones, hechiceros y criaturas sorprendentes aparecían al abrir las páginas de un enorme libro pop-up.
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Un homenaje a la lectura y a la imaginación
En entrevista con AMEXI, Sandra Rosales compartió que el origen del montaje nació de su fascinación personal por los libros tridimensionales y del deseo de llevar esa experiencia al escenario.
“A mí me gustan mucho estos libros. Les tengo muy buenos recuerdos desde niña y como anteriormente había trabajado con teatro de papel, surgió el deseo de montar una obra a partir de estos libros en tercera dimensión”, explicó.
La directora convocó a Toño Malpica para desarrollar una historia especialmente diseñada para aprovechar los distintos escenarios que emergían del libro. Así nació la historia de Marcel de Petrasant, un joven medieval que emprende un viaje en busca del significado de la felicidad.
Rosales señaló que el montaje también funciona como un homenaje al acto de leer y a la capacidad de la imaginación para construir mundos enteros: “Cuando uno abre un libro y empieza a leer, aparecen personajes y escenarios en la imaginación. De alguna manera eso sucede también en la obra”, comentó.
Una obra que creció función tras función
Aunque la propuesta visual prácticamente se mantuvo intacta desde su estreno en 2023, Sandra Rosales aseguró que la obra evolucionó con cada presentación gracias al trabajo actoral de Norma Márquez y Enrique Marín.
“La obra ha ido creciendo principalmente actoralmente. Veo a los actores mucho más desenvueltos y con mayor precisión, y eso solo te lo dan las funciones”, expresó.
La directora detalló que uno de los pocos cambios que se incorporaron con el tiempo fue un ajuste en el diseño de iluminación, con una lámpara de papel que simulaba la luna y enriquecía la atmósfera poética del montaje.
Durante su reciente temporada en el Foro A Poco No, Rosales consideró que el formato íntimo del recinto ayudó a que el público apreciara mejor los detalles del libro y de los elementos de papel utilizados en escena.
La reacción de niños y adultos
Uno de los aspectos que más celebró la directora fue la respuesta del público infantil, especialmente la sorpresa que generaba el momento en que el libro se abría por primera vez: “Cuando aparece la aldea se escucha un ‘oh’ de sorpresa porque muchos niños no conocen este tipo de libros”, relató.
Además, destacó que aunque la obra estaba dirigida a niñas y niños, los adultos también conectaron profundamente con la historia: “Los papás tienen otra lectura de la propuesta. Hubo una chica en una función que estaba muy emotiva. Uno nunca sabe cómo el público, dependiendo de sus propias vivencias, le dará lectura a la obra”, dijo.
Una producción pensada para viajar
Gracias a su formato compacto, “La curiosa búsqueda de Marcel de Petrasant” logró presentarse no solo en teatros, sino también en espacios alternativos y comunitarios en distintas partes del país. La producción visitó estados como Oaxaca, Hidalgo y Colima, además de realizar funciones en espacios comunitarios durante la temporada decembrina.
“Como la producción es pequeña tiene una gran virtud: puede viajar”, comentó Rosales, quien también expresó su deseo de que próximamente la obra pueda formar parte de funciones inclusivas para llegar a más públicos infantiles.
La puesta en escena contó con iluminación de Mau Arizona, música y diseño sonoro de Daniel Pérez, mientras que el libro pop-up fue realizado por Pitaya Teatro. En escena, Norma Márquez y Enrique Marín dieron vida a más de diez personajes a través de la técnica de teatro de papel.
Con casi 52 funciones realizadas desde su estreno, la obra reafirmó la apuesta de Teatro Luna de Papel por ofrecer teatro infantil de alta calidad artística y experiencias sensibles que acerquen a nuevas generaciones al mundo escénico.
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