Alertan controladores aéreos riesgos operativos
La creciente saturación del espacio aéreo mexicano y las condiciones laborales de los controladores aéreos encendieron una nueva alerta de seguridad rumbo al incremento de vuelos previsto para la Copa Mundial de Futbol 2026. El Sindicato Nacional de Controladores del Tránsito Aéreo (SINACTA) advirtió que la combinación de fatiga extrema, déficit de personal y modificaciones operativas “improvisadas” eleva el riesgo de incidentes aeronáuticos en el país.
En entrevista con AMEXI, el secretario general del sindicato, José Alfredo Cobarrubias Aguilar, afirmó que actualmente hacen falta al menos 500 controladores aéreos para operar con márgenes adecuados de seguridad los 63 aeropuertos nacionales bajo supervisión de los servicios de navegación aérea.
El dirigente sostuvo también que, ante la insuficiencia de personal, numerosos trabajadores realizan dobles y hasta triples turnos. Esta situación —advirtió— deteriora la capacidad de reacción en una actividad donde segundos de distracción pueden derivar en errores críticos.
Fatiga operativa y presión sobre el sistema aéreo
El sindicato aseguró que la presión sobre los controladores aumentó desde la reconfiguración del espacio aéreo del Valle de México tras la entrada en operaciones del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) y la redistribución de rutas en el centro del país.
Según Cobarrubias Aguilar, el problema podría agravarse con el incremento extraordinario de operaciones que se prevé durante el Mundial de 2026. Particularmente en el corredor integrado por el AICM, el AIFA, Toluca y aeropuertos turísticos.
Además, el dirigente afirmó que la autoridad aeronáutica intenta implementar nuevos ajustes operativos “sobre las rodillas”, sin capacitación suficiente y sin publicar todavía la información técnica obligatoria.
Improvisación en rediseño del espacio aéreo
El líder sindical denunció que los Servicios a la Navegación en el Espacio Aéreo Mexicano (SENEAM) pretenden aplicar un nuevo rediseño operativo antes del Mundial, pese a que —afirmó— todavía no aparece oficialmente publicado en la Publicación de Información Aeronáutica (AIP), documento indispensable para pilotos, aerolíneas y personal técnico.
Cobarrubias Aguilar señaló que un rediseño de rutas aéreas requiere participación coordinada de ingenieros aeronáuticos, pilotos, meteorólogos, especialistas en navegación y controladores, además de simulaciones y capacitación previa.
“Implementar cambios sin preparación suficiente aumenta los riesgos operativos”, advirtió.
El sindicato recordó que especialistas y organizaciones del sector han cuestionado desde años anteriores diversos aspectos técnicos del rediseño aéreo del Valle de México. Especialmente por la complejidad de las aproximaciones simultáneas entre terminales aeroportuarias.
Lee también:
Trabajadores sindicalizados de tránsito aéreo denuncian falta de pago de quincenas y prestaciones
Denuncian deterioro laboral y recortes salariales
El SINACTA sostuvo que desde 2019 los controladores enfrentan un deterioro sostenido en sus condiciones laborales. Entre los señalamientos destacan recortes salariales de hasta 30%, falta de mantenimiento en instalaciones y jornadas prolongadas.
También denunciaron restricciones para alimentos, falta de agua en algunos centros operativos y asignaciones en instalaciones alejadas de servicios básicos.
El gremio afirmó que las autoridades conocen la situación “desde hace más de año y medio”, pero hasta ahora no existe una solución integral.
Sindicato analiza emplazamiento a huelga
Aunque los controladores pertenecen al apartado B del artículo 123 constitucional, lo que limita legalmente algunas formas de protesta, la asamblea sindical aprobó avanzar hacia un posible emplazamiento a huelga contra SENEAM.
Al respecto, Cobarrubias Aguilar declaró que “nuestros abogados están reuniendo los requisitos y en los próximos días podríamos presentar el emplazamiento”.
El conflicto ocurre en un momento particularmente sensible para el sistema aeroportuario mexicano. El país enfrentará en 2026 uno de los mayores incrementos de tráfico aéreo de su historia reciente, mientras persisten cuestionamientos sobre la capacidad operativa, la coordinación aeroportuaria y las condiciones laborales del personal especializado encargado de mantener la seguridad de miles de vuelos diariamente.






