La película México 86, dirigida por Gabriel Ripstein, transporta al público a uno de los momentos más importantes en la historia del deporte mexicano: la organización de la Copa Mundial de la FIFA de 1986. Dentro de la trama destaca el personaje de Martín de la Torre, interpretado por Diego Luna, quien aparece como el presidente de la Federación Mexicana de Fútbol (FMF) y uno de los principales impulsores para que México se convirtiera nuevamente en sede del torneo. Sin embargo, muchos espectadores se preguntan si Martín de la Torre existió realmente.
¿Martín de la Torre fue una persona real?
La respuesta es no. Martín de la Torre es un personaje ficticio creado para la película. Aunque su historia está inspirada en acontecimientos reales y en varias figuras que participaron en las negociaciones para mantener el Mundial de 1986 en México, no corresponde a una persona específica.
La cinta deja claro desde sus primeros minutos que mezcla hechos históricos con elementos de ficción, utilizando personajes creados para representar situaciones y decisiones que ocurrieron durante aquella época.

El personaje está basado en figuras reales del fútbol mexicano
La historia de México 86 toma como referencia el libro El 86: El año en que México cambió al mundo, publicado en 2022 por el periodista deportivo Francisco Javier González.
En esta obra se documenta cómo México consiguió convertirse en sede del Mundial después de que Colombia renunciara a la organización del torneo. Entre los protagonistas reales de ese proceso aparece Rafael del Castillo, quien era presidente de la FMF en aquellos años.
Diversos elementos de Martín de la Torre parecen inspirarse en Del Castillo y en otros personajes vinculados al deporte y la política mexicana que participaron en las negociaciones con la FIFA para conservar la sede mundialista.
Rafael del Castillo y su papel en el Mundial de 1986
Rafael del Castillo fue una figura clave para que México organizara la Copa del Mundo de 1986. De acuerdo con los relatos históricos, participó activamente en las gestiones que permitieron al país asumir la sede cuando Colombia abandonó el proyecto.
Uno de los episodios más comentados de aquella etapa fue una maniobra estratégica relacionada con la votación del comité ejecutivo, hecho que sí aparece documentado en el libro de Francisco Javier González.

Años después, la trayectoria de Del Castillo quedó marcada por el llamado caso de los «cachirules», un escándalo que derivó en fuertes sanciones para el fútbol mexicano. Como consecuencia, México fue excluido de los Juegos Olímpicos de Seúl 1988 y de la Copa Mundial de Italia 1990. Además, la FIFA lo inhabilitó de por vida para ejercer funciones como presidente de la Federación.
La película explora precisamente esa dualidad: por un lado, el reconocimiento a quienes ayudaron a llevar el Mundial a México y, por otro, las controversias que rodearon algunas de sus decisiones.
Emilio Azcárraga y Guillermo Cañedo sí existieron
A diferencia de Martín de la Torre, otros personajes que aparecen en la película sí corresponden a figuras históricas.
Entre ellos destacan Emilio Azcárraga Milmo y Guillermo Cañedo, quienes tuvieron una participación fundamental en el proceso para asegurar la realización del Mundial en territorio mexicano.
Azcárraga, entonces líder de Televisa, respaldó la candidatura mexicana y contribuyó a impulsar proyectos de infraestructura y promoción que fortalecieron la posición del país ante la FIFA. Por su parte, Cañedo desempeñó un papel relevante en las relaciones internacionales del fútbol mexicano.
El terremoto de 1985 puso en riesgo el Mundial
Uno de los momentos más dramáticos retratados en México 86 es el impacto del terremoto que sacudió a la Ciudad de México en septiembre de 1985.
La tragedia provocó miles de afectaciones y generó dudas sobre la capacidad del país para organizar un evento deportivo de alcance mundial apenas unos meses después. Durante ese periodo, la FIFA evaluó la situación y analizó si México podía mantener la sede.
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Finalmente, las inspecciones confirmaron que los estadios destinados al torneo no habían sufrido daños estructurales significativos, lo que permitió que la Copa del Mundo permaneciera en el país.
Un Mundial que cambió la historia de México
El Mundial de 1986 representó mucho más que un torneo de fútbol. México se convirtió en el primer país en organizar una Copa del Mundo por segunda ocasión, un logro alcanzado en medio de un contexto social complejo tras el terremoto de 1985.
Por ello, el personaje de Martín de la Torre funciona como una representación de las figuras que participaron en las negociaciones, decisiones y estrategias que hicieron posible que el Mundial se disputara en México. Aunque no existió en la vida real, su historia está inspirada en personajes y acontecimientos que marcaron una de las etapas más importantes del deporte mexicano.






