Paula Fajardo Melgarejo, víctima de violencia familiar e intento de feminicidio, inició un plantón frente a los juzgados federales de Cuernavaca para exigir a la jueza Séptima de Distrito, Tania Gómez Ibarra, negar el amparo definitivo promovido por su exesposo, José Francisco Rabadán Torres, quien actualmente cuenta con una suspensión provisional que impide su detención.
Acompañada por familiares, amigas y activistas, Fajardo Melgarejo se instaló en el exterior de la sede judicial para demandar que las autoridades federales permitan que continúen las acciones legales en contra de quien fue su pareja durante una década y contra quien existen diversas denuncias ante la Fiscalía General del Estado (FGE).
El caso cobró relevancia pública en los últimos días luego de que se difundieran en redes sociales varios videos en los que presuntamente se observan agresiones físicas y verbales cometidas por Rabadán Torres contra la mujer y, en algunos casos, frente a sus hijos.
Pide a la jueza valorar el riesgo
La víctima aseguró que decidió documentar las agresiones mediante cámaras de videovigilancia instaladas en su domicilio. Debido a que durante años enfrentó episodios de violencia que, afirmó, no podían demostrarse de otra manera.
Durante su protesta, pidió a la juzgadora tomar en cuenta las evidencias difundidas públicamente. Y el riesgo que, aseguró, representa mantener vigente la protección judicial otorgada a su exesposo.
“Que visualice que no es una persona tranquila, que nuestra vida corre riesgo, la mía, la de mis hijos, la de mi pareja y la de mis padres. Puedo esperar cualquier cosa de él. Entonces, por favor, que no se tiente el corazón y deje que se haga justicia”, expresó.
La suspensión provisional obtenida por Rabadán Torres impide por ahora que pueda ser detenido, retenido o asegurado por autoridades estatales. Mientras se resuelve de fondo el juicio de amparo promovido ante la justicia federal.
Busca llegar hasta las últimas consecuencias
Paula Fajardo sostuvo que su intención es evitar que el caso quede impune y garantizar la seguridad de sus hijos, quienes también fueron testigos y víctimas del entorno de violencia familiar.
Indicó que después de años de silencio decidió denunciar públicamente los hechos y mantener la exigencia de justicia hasta que las autoridades resuelvan el caso.
“Me callé mucho tiempo, fueron 10 años más todo el proceso del divorcio. Ahora que decidí hablar y ejecutar esto, sí pretendo llegar hasta las últimas consecuencias, porque creo que mis hijos, yo y otras mujeres a las que violentó a lo largo de su vida merecemos justicia”, afirmó.
La resolución sobre el amparo definitivo será determinante para el curso de las investigaciones y denuncias presentadas contra José Francisco Rabadán Torres, cuya situación jurídica permanece en análisis ante la justicia federal.
Lee: “Es un homicida en potencia”, afirma Paula Fajardo sobre su agresor






