La lucha histórica del pueblo pjiekakjoo-tlahuica por el reconocimiento de su territorio dio un paso significativo, luego que un peritaje elaborado por especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) concluyó que esta comunidad indígena mantiene una presencia ancestral de más de tres mil años en la región que actualmente ocupa la localidad de San Juan Atzingo, en el municipio de Ocuilan, Estado de México.
El documento, entregado oficialmente el pasado 5 de junio de 2026, representa una herramienta clave para la defensa jurídica de la comunidad, que busca el reconocimiento de aproximadamente 18 mil hectáreas de bosque como parte de su territorio histórico ante el Tribunal Superior Agrario.
Un respaldo científico a la memoria histórica
El peritaje lo elaboraron los investigadores Roberto Sandoval Saráuz, especialista en historia, y Carlos Hernández Dávila, especialista en antropología social, a solicitud del área de Peritaje de la Coordinación Nacional de Antropología del INAH.
La investigación reúne evidencia antropológica, lingüística, histórica y etnohistórica que sustenta la continuidad histórica del pueblo pjiekakjoo-tlahuica en la región.
Además, documenta la permanencia de su lengua, su patrimonio biocultural y el profundo arraigo que mantiene con el territorio de San Juan Atzingo.
De acuerdo con los especialistas, estos elementos permiten acreditar la existencia y continuidad de esta comunidad indígena mucho antes de la conformación del Estado mexicano e incluso antes del surgimiento del Imperio mexica.
Un documento clave en la defensa territorial
De esta manera, el peritaje se incorporará al juicio agrario mediante la figura jurídica del amicus curiae, mecanismo que permite a terceros especializados aportar opiniones técnicas o elementos relevantes para la resolución de casos de interés público y trascendencia social.
La comunidad busca que las autoridades reconozcan oficialmente cerca de 18 mil hectáreas forestales como territorio ancestral del pueblo pjiekakjoo-tlahuica de San Juan Atzingo.
Durante la entrega del documento, el titular de la Unidad de Culturas Vivas, Patrimonio Inmaterial e Interculturalidad (Ucuvi), Diego Prieto Hernández, calificó el momento como un hecho histórico para la región.
«Este es un día histórico para la lucha del pueblo tlahuica-pjiekakjoo, no solo de San Juan Atzingo, sino de toda esta región tlahuica», afirmó.
El funcionario destacó que los reclamos territoriales de esta comunidad son anteriores a la formación de México como nación, a la época virreinal e incluso a la consolidación de la Triple Alianza mexica.
Coordinación institucional y defensa del patrimonio indígena
La elaboración del peritaje fue posible gracias a la colaboración entre la Ucuvi y el Centro INAH Estado de México, en respuesta a una demanda planteada por las propias comunidades indígenas de la región.
La Ucuvi fungió como enlace entre las autoridades tradicionales tlahuicas y los especialistas encargados de la investigación, en el marco de las acciones impulsadas por la Secretaría de Cultura para la protección del patrimonio cultural vivo de los pueblos originarios.
En la ceremonia participaron integrantes del Concejo de Honor Tlahuica Pjiekakjoo, representantes de 16 comunidades, autoridades agrarias y funcionarios federales vinculados a la defensa de los derechos de los pueblos indígenas.






