Ante las pérdidas que registran por el plantón de la CNTE en el zócalo y centro histórico de Oaxaca, empresarios pidieron al gobierno estatal indemnizaciones y apoyos financieros para recuperarse.
José Rivera, del Consejo Coordinador Empresarial de Oaxaca y la Alianza de Empresarios y Hombres de Negocios, A.C, dijo que se espera que el gobernador Salomón Jara cumpla su compromiso con el sector.
Señaló que el mandatario ofreció una mesa para atender las afectaciones económicas al sector privado, y esperan algún tipo de indemnización y crédito bancario a tasa blanda.
Plantón de la CNTE
La Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) instaló un plantón en el zócalo y centro histórico de Oaxaca durante 26 días.
Rivera dijo que durante ese plantón, ampliado a 26 manzanas, se generó el cierre técnico de muchas empresas, comercios y restaurantes que llegaron a reportar cero ventas en un día.
Ahora, afirmó, hay que pagar la luz, recibos que llegaron alto, de hasta 3 mil y 4 mil pesos.
Apoyo para los empresarios y comerciantes
“Ojala que por parte del gobierno federal nos condonen los impuestos o se bajen las tarifas del agua” para cumplir con el pago de nóminas, dijo el empresario.
Precisó que en el último balance de pérdidas reportadas por las cámaras empresariales estatales, se tienen daños y pérdidas económicas por 2 mil 400 millones de pesos por día.
A su vez, Esteher Merino, de la Alianza de Empresarios del Centro Histórico, demandó al ayuntamiento se cancele la instalación de puestos de vendimia callejera para las fiestas de la Guelaguetza, ya que con los puestos ambulantes que se colocan enfrente de los negocios establecidos se frena la economía local, que quedó muy golpeada por el plantón de maestros.
Pérdidas reportadas por el sector
En esos 26 días de plantón, dijeron, se reportaron pérdidas económicas para el sector privado y servicio de 2 mil 400 millones de pesos. Así como la cancelación de 2 mil reservaciones de hotel para la temporada del Mundial de Futbol.
Además, se registró el despido de 100 empleados, el cierre de 10 negocios, la generación de más de 12 toneladas de basura del centro histórico al día y dejó en riesgo la imagen de patrimonio histórico de la humanidad de la ciudad de Oaxaca, por la destrucción que hubo del equipamiento urbano.






