
¿La presidenta Claudia Sheinbaum le está enmendando la plana ni más ni menos que a su sucesor y maestro Andrés Manuel López Obrador? Al parecer, de manera paulatina y cuidando desatar la furia del tabasqueño, sobre todo ahora que se encuentra en el “ojo del huracán” por declaraciones hechas hace años por Carlos Monsiváis, a quien esta errada y llamada Cuarta Transformación, desde sus inicios, le rindió permanente homenaje.
Ello, sin olvidar que está también la próxima presentación del libro de las memorias de quien fuera embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, en los tiempos de Joe Biden. El embajador del sombrero texano filtró un extracto que coloca, sin duda, en una situación más que comprometedora a López Obrador, al señalar que el tabasqueño tiene fundados temores por lo que pueda “cantar” Ismael “El Mayo” Zambada al gobierno de Estados Unidos.
En el fondo, lo que ocurre es que Salazar no hizo más que tomar venganza porque de ser el visitante VIP en Palacio Nacional, el propio AMLO lo cortó y Sheinbaum le dijo que, si algo quería arreglar, que se remitiera a la Secretaría de Relaciones Exteriores. Malos modos, sin duda, del oficialismo.
Las relaciones entre México y España, que el de Macuspana, en sus tiempos en Palacio Nacional había pausado, después de siete años ya le quitaron dicha pausa cuando el rey Felipe VI llegó a Palacio Nacional sin ningún operativo especial de seguridad debido, lo más probable, a que ya se tiene por el Fan Fest en el Zócalo de la Ciudad de México.
Como lo había anunciado en su gustadísima “Mañanera del Pueblo”, la jefa del Ejecutivo recibió al monarca español, en el Salón Embajadores, con quien habló de la relación bilateral y la importancia de los pueblos originarios. O sea, el tema de las disculpas públicas que mucho le aconsejó Beatriz Gutiérrez a su esposo exigir y que no son más que una ocurrencia de la no exprimera dama, se ve, quedó relegado a un lugar muy secundario.
El encuentro duró poco más de una hora y luego, Sheinbaum Pardo acompañó a Felipe VI, ahora sí que, a la salida, a la puerta de invitados especiales, y de ahí, el monarca español voló a Guadalajara para presenciar el juego de futbol entre España y Uruguay.
No hizo falta que la presidenta de México siguiera pausando la relación del país con España, pero no sólo por buena voluntad, o como dice la flamante secretaria de Elecciones de Morena, Citlalli Hernández, como un gesto de “fraternidad y cariño”, sino porque viendo el escenario político de América Latina, la presidenta se percató que no le conviene para nada.
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LA PRESIDENTA DOBLA LAS MANOS
El otro lineamiento lópezobradorista que contravino Sheinbaum Pardo es que, como se recordará, el tabasqueño no solía felicitar a mandatarios o personajes que no fueran de izquierda; los consideraba sus -más que adversarios- enemigos y ahora, la jefa del Ejecutivo anunció que felicitará ni más ni menos que al candidato ganador de las elecciones presidenciales en Colombia, Abelardo de la Espriella, proveniente de la derecha más radical, que entre sus planes de gobierno tiene previsto acabar con la estatización y hacer alianzas con empresarios.
Pues bien, la presidenta con cierto nerviosismo y largas pausas estilo AMLO, señaló específicamente:
“Bueno obviamente vamos a felicitar al presidente electo de Colombia y buscamos siempre una buena relación con Colombia. Más allá de estar de acuerdo o no en ciertos temas, pues buscamos siempre una buena relación con todos los gobiernos de todos los países del mundo”.
Otro país donde la derecha va ganando terreno es Perú, con el triunfo irreversible de Keiko Fujimori y quizás hasta a regañadientes, Sheinbaum Pardo tuvo que “doblar las manos” y no supeditarse a las órdenes de su antecesor al indicar que:
“Y en Perú también así está muy cerrada (la elección), pero qué bueno de la candidata (Keiko Fujimori) que hable de fortalecer la relación con México y nosotros siempre porque es importante, lo vamos a defender siempre”.
Es bien sabido que la peor política exterior es la que impuso López Obrador. Incluso peor que la que ejerció Santiago Creel, secretario de Gobernación en los tiempos de Vicente Fox, cuando rompió lanzas con el gobierno cubano. Y en todo caso, la presidenta Sheinbaum se ve en la imperiosa necesidad de ceder. Ahí está que ya no volvió a decir nada sobre la detención de Nicolás Maduro.
MUNICIONES
*** Pues nada, que reapareció el senador morenista Enrique Inzunza. Eso sí, lo hizo vía remota, no fuera a ser la de malas, en la Comisión de Justicia que preside su correligionario Javier Corral Jurado, quien, por cierto, se hizo como que no oyó cuando le preguntaron qué opinaba sobre esta triunfal reaparición y se limitó a contestar que no tenía nada que opinar y que mejor le pregunten al legislador sinaloense. ¡Qué tal!
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