Cada año nacen entre 12 mil y hasta 20 mil bebés con alguna cardiopatía congénita, la malformación congénita más frecuente y una de las principales causas de mortalidad infantil cuando no se detecta de manera oportuna.
De acuerdo con especialistas, las cardiopatías congénitas representan cerca del 28 % de todas las anomalías congénitas mayores y tienen una incidencia aproximada de seis a ocho casos por cada mil recién nacidos vivos.
“La gran mayoría de estos bebés luce completamente sana al momento del nacimiento. Sin embargo, detrás de esa apariencia puede existir una cardiopatía crítica que, si no se detecta durante las primeras horas o días de vida, puede poner en riesgo su supervivencia”, afirmó la doctora María Guadalupe Jiménez Carbajal, presidenta de la Asociación por los Corazones Infantiles (ACORI).
No se sabe cuántos bebés en México se quedan sin este examen
Aunque para todos los recién nacidos el tamiz neonatal cardiológico es obligatorio en México y, de acuerdo con el IMSS, se debe efectuar entre las 24 y 72 horas de vida, no existe una cifra oficial exacta que contabilice cuántos recién nacidos se quedan sin este examen, dado que el gobierno y las instituciones de salud no publican un desglose acumulado de omisiones.
De acuerdo con el Inegi, en México se registran aproximadamente 1.67 millones de nacimientos al año. Aunque la ley establece su cobertura universal, la realidad operativa genera un margen de exclusión debido a diversos factores.
Factores adversos
- Nacimientos fuera de unidades médicas. Entre el 4 % y el 5 % de los nacimientos en México ocurren en domicilios particulares o son atendidos por parteras tradicionales, en comunidades rurales o de difícil acceso. Entre 65 mil y 80 mil bebés al año nacen fuera del entorno hospitalario y sin oportunidad del tamizaje.
- Despliegue progresivo de infraestructura. El sector público dependiente de la Secretaría de Salud avanza a ritmos distintos en cada estado. En regiones con menor presupuesto o infraestructura médica rezagada, muchas clínicas comunitarias aún carecen de los oxímetros para la detección de cardiopatías críticas.
- Altas hospitalarias tempranas. En un número de partos naturales sin complicaciones en hospitales públicos con alta demanda, se aplica el alta hospitalaria antes de que el bebé cumpla sus primeras 24 horas de vida. Muchas veces, como la unidad médica no cuenta con un programa sólido de citas de seguimiento para realizar el tamiz de forma ambulatoria dentro de los primeros días, el recién nacido abandona el hospital sin la prueba.
Identificar alteraciones que podrían pasar inadvertidas
La Asociación por los Corazones Infantiles (ACORI) hizo un llamado para fortalecer la implementación universal del tamiz neonatal cardiológico. Es una prueba no invasiva que mide la saturación de oxígeno mediante oximetría de pulso y permite detectar oportunamente defectos cardíacos graves antes de que el recién nacido presente síntomas.
El tamiz neonatal cardiológico fue incorporado a la Ley General de Salud en 2021, estableciendo su realización antes del alta hospitalaria para detectar cardiopatías congénitas graves o críticas.
Es una prueba sencilla, indolora, de bajo costo y alta efectividad, que complementa la exploración física del recién nacido y permite identificar alteraciones que podrían pasar desapercibidas durante la revisión clínica habitual.
El diagnóstico tardío incrementa significativamente el riesgo de choque cardiogénico
La evidencia científica demuestra que la detección temprana disminuye complicaciones, mejora la supervivencia y reduce secuelas permanentes. En contraste, un diagnóstico tardío incrementa significativamente el riesgo de choque cardiogénico, daño neurológico e incluso fallecimiento durante las primeras semanas de vida. Asimismo, diversos estudios muestran que cerca del 25 % de las cardiopatías congénitas corresponden a formas críticas, las cuales requieren intervención durante el primer año, principalmente en las primeras semanas después del nacimiento.
Para ACORI, además de consolidar la implementación del tamiz en todo el país, resulta indispensable fortalecer la capacitación del personal médico y de enfermería, garantizar la disponibilidad de equipos de oximetría de pulso con tecnología adecuada y promover una mayor sensibilización entre madres, padres y cuidadores sobre la importancia de esta prueba antes del alta hospitalaria.
Diferencia entre la vida y la muerte
“La diferencia entre detectar una cardiopatía en las primeras horas de vida o hacerlo cuando el bebé ya presenta complicaciones puede significar la diferencia entre la vida y la muerte. Nuestro compromiso es seguir impulsando la concientización, la capacitación y el acceso universal al tamiz neonatal cardiológico para que ningún niño pierda la oportunidad de recibir un diagnóstico oportuno”, concluyó Jiménez Carbajal.
ACORI reiteró que el acceso oportuno al tamiz neonatal cardiológico debe consolidarse como un estándar de atención en todo el país. Detectar una cardiopatía congénita durante las primeras horas de vida no solo incrementa significativamente las probabilidades de supervivencia, sino que también mejora la calidad de vida de miles de niñas y niños, al permitir tratamientos oportunos y reducir complicaciones que pueden prevenirse con un diagnóstico temprano.
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